liderazgo femenino (66)
Ser una mujer líder no significa tener el poder de hacer sentir menos a los demás. Significa tener la capacidad de influir, inspirar y abrir caminos sin necesidad de cerrar los de nadie. Hay una regla que debería ser innegociable en cualquier lideraz
Determina cómo quieres vivir y construye la mujer líder que quieres ser.
Hay mujeres que pasan gran parte de su vida cumpliendo expectativas: las de su familia, su pareja, su jefe, sus amigos o incluso las que la sociedad impuso sobre ellas. Trabaj
Todas tenemos sueños. Soñamos con crecer, con ocupar una posición importante, con emprender, con dirigir un equipo, con transformar una organización, con alcanzar la independencia económica o simplemente con construir una vida que nos haga sentir org
Existe un viejo refrán que dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres.” En el liderazgo femenino podríamos actualizarlo de una forma mucho más poderosa: “Dime con quién andas… y te diré qué tipo de líder llegarás a ser.” Porque ninguna mujer
La inteligencia de quien no tiene miedo de aprender
Durante muchos años nos hicieron creer que una persona inteligente debía tener todas las respuestas. Que un líder debía transmitir seguridad absoluta. Que admitir una duda era una señal de debilidad
Antes se creía que para dirigir había que controlar. Que una líder debía tener siempre la última palabra, imponer su criterio y demostrar constantemente quién tenía el poder. Hoy sabemos que ese modelo está agotado.
El liderazgo auténtico no necesi
La diferencia entre una mujer líder y una persona mediocre no está en el error, sino en cómo lo enfrenta
Nadie está exento de equivocarse. Por más experiencia, preparación o talento que una persona tenga, cometer errores forma parte natural del creci
La diferencia entre una mujer líder que recibe una crítica y una mujer insegura que la toma como un ataque
En algún momento de nuestra vida profesional y personal, todas recibiremos críticas. Algunas serán constructivas, otras estarán mal planteadas
Todo gran emprendimiento nace de una mirada atenta. De esa capacidad de detenernos, observar y cuestionar lo que otros dan por normal. Porque en las necesidades no resueltas, en lo que incomoda, en lo que falta, en lo que podría ser mejor, viven las