Y Juan me está hablando otra vez
Déjame contarte.
¡Estoy sorprendida! A las 7:10 de la mañana de ayer exclamé: ¡No, por Dios!
Era el teléfono y escuché a Juan nuevamente, ¿te acuerdas de él? La verdad es que sonreí al escucharlo. Me dio mucha ternura v
