Ser madre, trabajadora o empresaria, hija, además de esposa (o tal vez madre soltera) y administradora del hogar, no es suficiente; además, hay que ser perfecta. ¿Quién te lo exige? En primer lugar, tú misma, porque te estás evaluando de acuerdo con
exigencia (2)
Empecé a trabajar a los 17 años y, aun siendo muy joven, descubrí la pasión que marcaría mi vida: la publicidad. Esa pasión me hizo destacar pronto, me abrió puertas y me enseñó que cuando amas lo que haces, no hay límites. Pero también aprendí alg