El que se enoja a menudo está cavando su propia tumba y en parte la de los demás que lo soportan, porque la rabia debilita, enferma y mata.
- El enojo es una enfermedad que no se cura con medicinas.
- El que se enoja se castiga ante todo a sí mismo.
El que se enoja a menudo está cavando su propia tumba y en parte la de los demás que lo soportan, porque la rabia debilita, enferma y mata.