“¿Y tú a qué te dedicas, qué haces?”
“Soy abogado, tengo un despacho y uno que otro proyecto”.
“¿Tienes hijos?”
“Ah sí, también”.
Pocas veces he escuchado que cuando le preguntan a un hombre a qué se dedica éste incluya, de manera espontánea, la crianza

