Todo gran emprendimiento nace de una mirada atenta. De esa capacidad de detenernos, observar y cuestionar lo que otros dan por normal. Porque en las necesidades no resueltas, en lo que incomoda, en lo que falta, en lo que podría ser mejor, viven las
Todo gran emprendimiento nace de una mirada atenta. De esa capacidad de detenernos, observar y cuestionar lo que otros dan por normal. Porque en las necesidades no resueltas, en lo que incomoda, en lo que falta, en lo que podría ser mejor, viven las