Hay puertas que se cierran y duelen. Una oportunidad que no llegó. Un proyecto que terminó. Un puesto que no obtuvimos. Una empresa que decidió prescindir de nosotros. Una relación profesional que terminó. Un sueño que, después de años de trabajo,
Hay puertas que se cierran y duelen. Una oportunidad que no llegó. Un proyecto que terminó. Un puesto que no obtuvimos. Una empresa que decidió prescindir de nosotros. Una relación profesional que terminó. Un sueño que, después de años de trabajo,