“El héroe va hacia adentro para renacer”. J Campbell.
En algún momento la vida invita a todo ser humano a mirar en su interior a pesar de sus miedos más íntimos. Para navegar en el tema traigo a escena la metáfora de El viaje del héroe de Joseph Campbell (escrito en 1949). Campbell estudió y analizó más de 6.000 historias, guiones y cuentos cortos para identificar pasajes comunes en cada historia: El camino que lleva en cada historia a un personaje “ordinario” a convertirse en “extraordinario”, a cumplir su misión y elevar su vida. “El héroe es un símbolo de esa imagen divina y redentora que se esconde dentro de cada uno de nosotros y que espera ser encontrada y devuelta a la vida.”
El planteamiento de Campbell se asemeja a una especie de ola de transformación a la cual debes subir con la mejor actitud para poder surfearla, con la mirada en el presente y hacia adelante, soltando el control, enfrentando la incertidumbre a lo desconocido, siendo capaces de lidiar con lo incierto. De no ser así, permaneces en el estanque de tus miedos y al final ellos terminarán engulléndote. El punto de partida de dicha transformación es aprender a re-conocerte y comprenderte lo cual apremia en un mundo tan fragmentado, hacerlo es absolutamente indispensable y ese auto-conocimiento de tus luces y sombras te conecta con tu guerrera interior al enfrentar con valentía la lucha contra el dragón (la metáfora de tu miedo profundo) para ser la heroína de tu propia historia, donde se revela tu alma, virtudes y determinación para ir al encuentro contigo misma a través del sendero transitado durante el proceso de asimilar con equilibrio todo lo que ha envenenado tu alma. Una senda donde la mayor motivación es la que te das a ti misma mediante tu amor propio.
Al respecto, Oprah Winfrey opina: “Creo que cada evento de la vida existe para darnos la oportunidad de elegir el amor sobre el miedo”. Por lo tanto, si primero no te enamoras plenamente de ti, los miedos provenientes de inseguridades van a estar acechándote en cada paso que des. El amor y el miedo están estrechamente relacionados: A medida que te amas más, menores son tus miedos. Si tu vida no está equilibrada y en armonía debido a tus miedos, trabaja en potenciar tu amor propio. Una vez que te comprometes contigo las reglas del juego cambian ¿Por qué? Porque te amas, aprendes que eres suficiente, te respetas y a pesar de cualquier tropiezo, esperarás lo mejor de ti. Al ocuparte en tu amor propio te liberas de todo tipo de expectativas del mundo exterior para abrirte a todo lo que Dios quiere entregarte.
Por tal motivo, el paso hacia el otro lado del miedo lo define tu amor propio, porque en ese lado sólo existe una realidad posible: El presente, la única verdad, quien eres en el ahora, tu auténtica forma de ver la vida. Entonces, ya no eres tu pasado, sino lo que haces para convertirte en una mejor persona cada día. De este modo, al otro lado del miedo, estás tú, cincelándote en la dificultad para brillar desde los anhelos escondidos del alma y así encontrar tu ikigai, haciendo lo mejor que puedes con lo que tienes en tu manos para abrazar tu paz, incluso en lugares donde no hay paz.
Una vez que llegas al punto de cultivar la confianza en ti, el destino de tus decisiones balanceadas desde tu voz interior, te conducirá al lugar donde perteneces, aunque sea exactamente en el que estás. Si te conviertes en observadora de tu vida en este momento, estas en el lugar preciso, el más alineado a ti o donde tienes algo por aprender para avanzar a lo próximo. Por tal razón, sin importar las circunstancias, sé 100% responsable a la hora de amarte y hazlo con máximas dosis de gratitud, de esta forma, el resto se irá amoldando a tu esencia, atrayendo a ti lo que eres porque es ley universal. Tu vida es el más fiel reflejo de tu forma de pensar.
La renovación consciente de tu pensamiento va en sintonía con tu estima y te extiende la cordial invitación de reconocer tu gran capacidad interna para hacerte más grande que tus miedos. La sincronía con tu fuego interior, termina convirtiéndote en una persona imán para bendiciones y oportunidades. Te recomiendo un sencillo ejercicio para el auto-reconocimiento: Escribe los mejores 10 logros que has alcanzado a lo largo de tu vida, luego lee uno por uno mientras te felicitas por cada uno de ellos. Aprecia el recorrido, lo que te ha llevado a ser la mujer de hoy. Por favor, no dejes de escribirlo, es un ejercicio poderoso. ¡Compruébalo!
En mi presente tomo la felicidad en mis manos como una decisión y no como una utopía, vivo cada segundo de forma más simple (estilo wabi sabi) más tranquila y serena, sin apegos, sin vanas complicaciones, sin nada que temer, perder, ni ocultar. Aquí y ahora me quedo con lo grato de los momentos compartidos y lo aprendido de las lágrimas sobre mi almohada. Cuando sanas cualquier tristeza termina siendo un deleite, tanto como las alegrías. También celebro todo lo sufrido, porque comprendí que lo vivido me hizo sujetarme los pantalones y tener los ovarios para desafiarme a ser mejor cada vez que el miedo quiera hacerme trizas. El dolor me regaló resiliencia e hizo que mis miedos sean aliados para mostrarme mi tenacidad. Y para ti ¿Cuál ha sido el regalo?
Con esta reflexión quiero expresarte que al otro lado del miedo estás tú esperándote, sonriendo más, celebrando la evolución de tus heridas convertidas en cicatrices, con una copa de vino para celebrar que estas viva y lista para vivir nuevas experiencias de las cuales ya no tengas nada por sanar sino para llorar pero de risa. ¡Salud por ti querida! No temas abrir los brazos a la adversidad, vive cada segundo como si fuera el último, se paciente contigo misma, da pasos de fe hacia lo que amas y nunca te dejes atrás porque solo tú misma podrás salvarte siempre ¿Acaso tienes otra vida para vivirla de la mejor manera posible?
He compartido con inmensa gratitud estos fragmentos tomados de mi libro UNA MUJER AL OTRO LADO DEL MIEDO (disponible en amazon) porque cuando una mujer tiene la valentía de conducir su vida hacia el otro lado del miedo, ella disfruta hasta la dulce danza de bailar con el caos. ¿Qué harías hoy si no tuvieras miedo? Tal como expresa Canfield “Todo lo que quieres está al otro lado del miedo.”
POSDATA: ¡No vayas por la vida, CRECE a través de ella!
Mayerlin Romero.
Escritora venezolana.
@soy.mayer
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