Hay un tipo de cansancio que no se quita durmiendo. No importa si descansas, si comes “bien” o si intentas organizarte mejor cada día. Está ahí. Se siente en la cabeza nublada, en la paciencia corta, en la energía que no alcanza, en la sensación con
Hay un tipo de cansancio que no se quita durmiendo. No importa si descansas, si comes “bien” o si intentas organizarte mejor cada día. Está ahí. Se siente en la cabeza nublada, en la paciencia corta, en la energía que no alcanza, en la sensación con