MI 'RECETA' PARA VIVIR ACORDE A NUESTRA NORMAS VITALES O 'REGLAS PROPIAS':
- Ante todo, ser CONGRUENTE y CONSECUENTE. Por cierto, suelen ser dos características poco habituales. ¿Cómo saber si alguien lo es? Quien ejerce su libre albedrío y deja que hable el alma que es exhibe un brillo en los ojos poco usual e imposible de ignorar. Los que carecen de ‘personalidades de superviviencia’ (coping persona), o sea, máscaras, los que se ajustan al ‘lo que ves es lo que hay. Y, lo que hay, es lo que ves”, son poco habituales, pero reales y van a su aire por la vida. Son un soplo de aire fresco.
- Practicar la ‘sordera’. La sordera psicológica que nos permite ser fieles a nuestra voz interior obviando y desoyendo todas aquellas voces que pretenden, con su mala o buena intención (recordemos que el camino del infierno está plagado de buenas intenciones), hacernos desistir de una meta, lograr un sueño, o simplemente vivir a nuestro aire, ser nosotros mismos, dar nuestra opinión o parecer.
- Ser críticos, usar el sentido común para cribar lo que nos dicen, lo que oímos, lo que leemos… El mundo está lleno de ‘portavoces’ de todo tipo que dice tener ‘la fórmula mágica’ para solucionar todo tipo de problemas. Ergo, si te enganchas con facilidad a ‘algún gurú’, si ‘crees’ sin pasar por el colador de las incongruencias lo que dice cualquiera… ¡Ojo! Revisa cómo está tu crítico interior ese que suele enarbolar la varilla anti tonterías llamada. Recuerda aplicar el filtro mágico, o sea, hacerte la pregunta: “¿Qué es lo que no cuadra?”
- No es ‘zona de confort’ es de amuermamiento. Si estás a gusto en tú vida, si te levantas cada día con una sonrisa, si te gusta lo qué haces, si no quieres ser más rico que nadie, si pasas del triunfar socialmente… No estás en tu zona de amuermamiento, estás en tu zona de libertad personal. Tú tienes derecho a diseñar tu ‘zona de confort’ como te dé la real gana, para eso es tu zona de confort. Si no quieres evolucionar o progresar al estilo del CdR (Club del Redil o Sociedad), no lo hagas ni permitas que te falten al respeto llamándote ‘fracasada’ ni que te hagan proselitismo. Sé fiel a ti, vive tu vida cómo mejor te convenga y dé la gana. Al final del camino, sólo estarás tú y tu conciencia. Nadie vivirá tu vida por ti. Por consiguiente, no permitas que te digan cómo vivirla y en base a qué.
- Sé realista. La vida en la Tierra empieza y termina, y mientras tanto es un REGALO para disfrutarla.
- Disfruta, busca disfrutar en cada cosa que hagas. Si no disfrutas de tu regalo, ¿qué le dirás a Dios cuando regreses a la eternidad? ¿Habrá valido la pena tu vida?
- Ama. Ámate a ti, ama a tu prójimo como a ti mismo. No le presupongas mala intención a nadie, pero no dejes de protegerte y cuidar de ti. De esta vida te llevarás sólo lo que albergue tu corazón: lo que hayas amado y lo que te hayan amado, el resto, se quedará aquí.
- No caigas en la tentación de… odiar, tener celos, envidiar… Son actitudes vitales que sólo te traerán problemas y te amargarán la estancia en la Tierra.
- Vive tu vida como un niño. De pequeños, solemos entretenernos con cualquier cosa. Es tan fácil hacernos sonreír. Nos entusiasmamos con una nimiedad. Soñamos despiertos. Sonreímos. Bailamos. Jugamos. Amamos. Nos relacionamos con cualquier persona… Pasamos del dinero, del éxito, del qué dirán… Decimos ‘no’ con suma facilidad, ponemos los límites. Creemos en la magia y en el amor.
- Invierte a futuro. Invierte en AMOR. Todo lo material se queda aquí en la Tierra cuando nos despojamos del traje físico, de la identidad terrícola, así que invierte en lo que de verdad le importa a tu alma y te será de provecho más allá de la vida: invierte en AMOR. Sé luz. Disfruta.
- Miedo. No te enfades contigo si sientes miedo. En su lugar, atiéndete emocionalmente, pregúntate cómo es que tienes miedo. No te riñas, eso no te hará sentir seguro, sino muy al contrario, abundará en tu herida emocional. El miedo es un ‘estado avisador’ de que nos hemos desconectado de nuestra Fuente Primigenia (Dios) y de nuestra identidad espiritual que habita en esa energía divina llamada ‘Dios’.
- Nada como ir por la vida de ‘rana sorda’ a las consignas del CdR y con los oídos bien abiertos a la voz del alma.
Y, por encima de todo, haz lo que te pase por la varita o por la corona. Y, hazlo siempre acorde a tus principios, valores y creencias propias. Sólo tienes tu conciencia para quedar bien ya que es la única de la que no puedes escapar.
NUNCA TE PIERDAS EL RESPETO A TÍ MISMA.
(c) Rosetta Forner
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