En las siguientes líneas realizo una síntesis analítica de una sección del texto “Pedagogía del oprimido” de Paulo Freire, haciendo referencia a aquellos sujetos/as que pertenecen a grupos vulnerables o en condición de opresión y que sabiendose y reconociéndose en dicha categoría se alienan con su opresor.
Este texto publicado en 1970 es una de las obras clasicas de Freire, ha sido retomado por especialistas para explicar el comportamiento contradictorio y dual que en varias ocasiones presentan los oprimidos, reflexión que se lleva a cabo desde una orientación de pedagogía filosófica.
El opresor no sería tan fuerte si no tuviese
cómplices entre los propios oprimidos
Simone de Beauvoir
Quién mejor que los oprimidos para sentir los efectos de la opresión y su necesidad de liberarse, a la cual sólo van a llegar por el conocimiento y reconocimiento de luchar por alcanzarla, sin embargo existe un gran problema, “los oprimidos son seres duales, inauténticos, que alojan al opresor en sí” (pp. 26), esta dualidad les genera parecerse a él, y solo hasta el momento que lo descubran pueden tener acceso a la construcción de una pedagogía de la liberación. En varias ocasiones los oprimidos tienden a ser opresores o subopresores, se transforman en los opresores de otros, esto debido a su estructura de pensamiento que está estrechamente ligada por su contexto existencial, tal experiencia produce la adheriencia, generándose de esta forma un sentido alienante al presentarse una conciencia en otra, es debido a ello que el comportamiento de los oprimidos contenga pautas ajenas a éstos y posea los patrones de sus opresores.
Así mismo, los oprimidos duales se encuentran acomodados y adaptados, manteniendo una gregarización que prioriza su estabilidad, lo que genera esta adaptación al contexto de la realidad, situándose en la inmersión del propio engranaje de la estructura de dominación, lo cual los conduce a no buscar liberarse, negándose así a escuchar el llamado del resto de los oprimidos que sí están en esa búqueda, dicha dualidad en el fondo les produce sufrimiento, son ellos y al mismo tiempo "el otro", el opresor, seres duales que desean ser libres pero no pueden lograrlo, estan atrapados entre expulsar o mantener al opresor, entre desalienarse o continuar en la alienación, a esto Freire le llama “el trágico dilema de los oprimidos” (pp. 33).
Se requiere que los oprimidos al reconocer que se encuentran inmersos en una realidad opresora, tomen “acción” para liberarse, no es suficiente el saberse oprimidos, este reconocimiento de sí mismos no produce en automático su liberación, necesitan accionar para alcanzarla, ejecer una práxis liberadora, de lo contrario sería caer en términos meramente idealistas, no han adquirido verdaderamente una conciencia crítica de la opresión, siendo esto uno de los problemas más graves que impide la verdadera liberación. La relación opresor-oprimido genera una realidad que provoca una fuerza de inmersión de la conciencia oprimida, donde se produce un mecanismo de absorción del opresor sobre el oprimido, resultando de esta forma una realidad domesticadora de uno sobre otro; se debe emerger de esta situación con una verdadera praxis, no es tan solo verbalismo sino acción y reflexión para alcanzar una transformación.
Profundizando, se necesita que los oprimidos tengan una “inserción crítica” de su realidad opresora, el simple reconocimiento de ésta sin acción no los llevará en automático a una transformación, ya que no es un reconocimiento genuino, sino un reconocimiento subjetivo, que crea una falsa realidad, lo que conduce a una arbitrariedad por ser precisamente subjetiva al distorcionarse las verdades, imposibilitándose así abrir las puertas a la inserción crítica.
La pedagogía del oprimido “que es la pedagogía de los hombres que se empeñan en la lucha por su liberación” (pp. 43) solo tiene su raíz en los oprimidos que se auto reconocen críticamente como oprimidos, no existe pedagogía verdaderamente liberadora que se encuentre fuera de la conciencia crítica de éste. Tal pedagogía tiene dos momentos, por un lado, cuando los oprimidos descubren su opresión y se comprometen genuinamente con una praxis transformadora y; por otro, cuando se ha transformado esa realidad opresora, la pedagogía del oprimido deriva en en una pedagogía de permanente liberación del sujeto/a.
Freire, Paulo (2023), Pedagogía del oprimido, Siglo XXI Editores - España, pp. 25-45. Fecha de consulta: 25 de marzo de 2025: Pedagogía del oprimido
Erika Granados Aguilar
Politóloga
Profesora-Investigadora
Departamento de Sociología
Universidad Autónoma Metropolitana
Unidad Iztapalapa
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