Mis ojos estaban entre abiertos, al ver la luz de la ventana, mi pereza era mayor a mi energía, me preguntaba porque simplemente no podría seguir durmiendo y ya. ¿Por qué tuvo que salir el sol tan rápido? ¿Por qué dormí tan poco tiempo? Eran las 10:55 a.m. y sabía que era muy tarde para irme hacer ejercicio. Decidí tomar mi celular, distraerme y matar mi tiempo en las redes sociales. Mi día no fue nada extraordinario, yo inicié con un día destinado al fracaso.
Mis ojos estaban entre abiertos, al ver la luz de la ventana, mi energía era mayor a mi pereza, me preguntaba porque simplemente no me había levantado antes. Teniendo tanto por hacer; principalmente tenía que empezar esa introspección que tanto estaba posponiendo, tenía que seguir planeando mi vida, continuar con mi proyecto, ya que este sería la base para mi futuro, tenía que buscar socios que creyeran en mi idea tanto como yo, debía crear mis oportunidades de abundancia ya que nadie más lo haría por mí; continuar con mis estudios de posgrado en línea, era una manera eficiente de decirme que estaba invirtiendo bien mi tiempo. Primeramente me despertaba y estiraba como gato, sonreía ante mi nuevo desafío llamado vida, agradecía por poder ver, escuchar, sentir; después bañarme, arreglarme y decirme al espejo lo bella, lo inteligente, lo capaz que era paras lograr cualquier cosa que me propusiera, concentrarme solo en mí y estar segura que estaba atrayendo abundancia física, espiritual, financiera (una de mis partes favoritas del día). Tenía que ir a mi clase de cardio reductivo, ya que es una forma fabulosa de sudar, sentirte que puedes hacerlo, y sentirte viva; esas endorfinas liberadas sí que sabían hacer bien su “chamba”. Tenía que buscar la manera de comer cinco frutas al día ya que es una manera saludable de alimentarse y sé que así conservo mi figura. Buscar estar informada de las noticias de mi ciudad, leer correos electrónicos, leer un capítulo de mi libro, estar en contacto con mis amigos, no dejar de fuera a mis padres y a mi familia, ver por su bienestar. Tenía tanto en qué enfocar mi energía, que descubrí que quejarme o preocuparme podría ser usado en mi contra, ya que necesitaba esa energía para sentirme motivada en lugar de decepcionada. Fue entonces que pude analizar que la motivación en un ser, es más bien AUTOMOTIVACION, lo cual es la base de todo ser exitoso. Lo anterior no surge solo, se necesita una verdadera disposición, y un esfuerzo en muchas cosas, por ejemplo por levantarse temprano, para ello necesitas acostarte temprano; entrenar hábitos que te fortalezcan no que te quiten el amor por vivir. La disciplina pone a prueba mi voluntad. ¡Yo soy capaz de poner orden en mí!.
Cada mañana depende de mí encender mi botón de automotivación, yo elijo si tener un día simple a destiempo o un día elaborado (como en el segundo caso), la única diferencia es que en el primero permanecerás donde mismo, aflojerado y pasivo viendo como transcurren tus horas y tus días. Si te comprometes a tener un día elaborado te aseguro que será mejor aprovechado, recorrerás el camino hacia la plenitud y realización. Vale la pena vivir de esta forma ¡Nos vemos en la cima!
Comentarios
gracias y Bendiciones para ti !
Desde luego, mientras sea para ayudarnos entre nosotras mismas! saludos y Bendiciones chicas!
Buen dia !!
Gracias por compartir estas palabras.
¡NOS VEMOS EN LA CIMA !
Me permites retomarlas y compartirlas ?
Muy cierto y Real...Para tener lo que nunca hemos tenido...Hagamos cosas que nunca habiamos hecho
Saludos y bendiciones...Animoo!!!