Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti...
No vienen de ti, sino a través de ti...
y aunque estén contigo no te pertenecen…
Puedes darles tu amor,
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas,
porque ellas, viven en la casa del mañana,
que no pueden visitar ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
TÚ ERES EL ARCO DEL CUAL,
TUS HIJOS COMO FLECHAS VIVAS SON LANZADOS.
DEJA QUE LA INCLINACIÓN EN TU MANO DE ARQUERO SEA PARA LA FELICIDAD…
Gibrán Khalil Gibrán Post: Leo H.
Comentarios
El Vaso De Agua
Querida María de Jesús hola!
Entiendo que hables del desapego de los hijos pero si quiero compartirte los siguientes párrafos para que a tu vez comprendas que a los padres les falta entendimiento y muchas veces crían hijos para ser sus capataces y peores jueces.
Hijos: héroes sin mérito sin la obligación de ser humanos
Trata de Padres
El ser humano es capaz de utilizar cualquier cosa para lo mejor o lo peor
Tenemos un déficit de valores en las relaciones y todo por anteponer los intereses de los demás por encima de los nuestros. Habría que considerar que también existe la trata de padres y madres que son vilipendiados, ignorados y “hasta” masacrados por sus propios hijos. Cosas inimaginables se hacen en nombre del amor pero eso no es amor es idolatría pero, a veces, los padres no lo saben porque son ignorantes y confunden el amor con la obsesión, posesión, delirio. Por eso digo que los amores violentos tienen finales violentos: el abandono. ¿Por qué hay padres y madres que se venden como un producto de desecho? ¿Por qué no se ven como iguales ante sus héroes sin mérito? ¿Por qué condenarlos a la inanición, al olvido? ¿Por qué el individuo es un residuo? ¿Cómo hacer que el vacío se convierta en riqueza, y la desesperanza se convierta en vida? ¿Cómo dejar atrás la explotación? ¿Por qué los mártires no son otra cosa que heroínas de segunda mano condenadas al menosprecio? ¿Por qué el ardiente deseo del amor con sus torturantes emociones como el sacrificio, la abstinencia, el dolor y gruesas gotas de sudor: siempre a la distancia en el lavadero o la cocina? ¿Por qué la respuesta es el odio, el olvido o la indiferencia o peor aún; el escepticismo? ¿Por qué los padres están determinados a enloquecer con su amor absorbente?
El amor incondicional a los hijos es peligroso y lleva a los padres a la penitencia extrema con tal de cubrir “hasta” las necesidades o caprichos más nimios de éstos. Con frecuencia encontramos padres que educan para la crueldad y con frecuencia se encuentran al filo de la navaja entre lagrimas y risas.
Hijos: la cagada más grande del mundo
No sé, porque, pero, la mujer tiene la habilidad de destruir lo que ama y lo hace a basa de mimos: defendiendo en sus hijos la moda y la frivolidad; hijos que son versados en la trivialidad como cosa indispensable; padres que siendo tapetes y alfileteros humanos ni siquiera pueden aspirar en la vejez por parte de sus hijos al tan famoso vaso de agua. Progenitores que sólo inspiran nulidades. Hay padres que no saben educar para la piedad o siquiera lastima y su idolatría crea monstruos.
Me cae que no hay lógica en los afectos, mi teoría es que: estamos educados a humillarnos ante nuestros Dioses. Y, lo único que precipitamos es la desunión. Nos perdemos en un autonucleamos en una especie de monogamia agotadora. Pareciera que nuestras relaciones están versadas en la exclusividad sin vida propia. Luego le damos un nombre a este rol que jugamos en la vida: misión. Esta misión es el cloroformo sentimental que nos mantiene dopados. En la conquista y posesión no hay amor no hay que engañarnos. ¿Cuándo haremos una autopsia de esto?
Lo más patético de esto que ante la sociedad nos vendemos como una familia feliz, armoniosa y de portada junto a nuestros indiscutibles príncipes y herederos. ¿Sufrimos de amnesia? Las personas parecen amar las tragedias que traen emociones intensa aún, sin saberlo. Los padres radicales son un peligro para México: siempre están huérfanos de cuidados. Hay personas que han dejado de pensar por sentir.
¿Qué obituario nos estamos forjando?
Perdón si te ofendo con algunas palabras quero, yo si conozco algunos hijitos que valdría mejor no haber nacido.
GRACIAS por el artículo