Es triste reconocerlo, pero todos en algún momento de nuestras vidas decimos mentiras. Buscando formas sutiles para no decir lo que verdaderamente sentimos y pensamos para evitarnos una responsabilidad.
Pasamos por momentos sumamente bochornosos cuando no tenemos una memoria fotográfica para acordarnos de todo lo que decimos y hacemos.
Te ha pasado que encuentras a una persona que te saluda familiarmente, con mucha efusividad y tu con cara de what?, sabes que la conoces, que la has visto en alguna parte, pero en ese preciso momento no logras acordarte de donde, y si te pregunta viéndote a los ojos: “Si sabes quién soy verdad?” y tu por salir del aprieto contestas: “por supuesto que sí, como estás”. Lo peor es que cuando crees que ya la libraste, te pregunta más directamente “A ver dime, ¿quién soy?, ahí es donde dices – trágame tierra – y empiezas a titubear y por salir del paso dices: “es que si me acuerdo de ti, pero no me acuerdo de donde”. Te suena esto familiar? Parece chusco verdad? Pero desgraciadamente así como dices esta mentira, dices otras en diferentes situaciones y lo más preocupante es que te mientes a ti mismo en muchos aspectos de tu vida, en lo sentimental, en lo emocional, en lo económico, etc., y en cualquiera de éstos las mentiras siempre tienen consecuencias.
Cuando mentimos o nos mentimos en lo económico las consecuencias en la mayoría de los casos son catastróficas por que gastamos más de que podemos, nos endeudamos más de lo que somos capaces de pagar, pedimos prestado en un lado para pagar en otro, y así te puedo mencionar un sinfín de situaciones que lo único que ocasionan es una bola de nieve que cada vez se nos hace más grande hasta que la situación se vuelve sumamente delicada, por eso te invito a hacer consciencia de por qué mentimos.
Mentimos de forma consciente, pero también lo hacemos en forma automática e inconsciente.
Queremos corregir los errores con mentiras, y hasta decimos que son piadosas. Al mentir, lo hacemos de manera consciente pero también, con base en la repetición lo empezamos a hacer de forma automática. Quiero compartir contigo las mentiras que considero más comunes:
- La mentira social: El ejemplo más típico es con el que inicié este artículo. ¡¡¡Por educación!!!, por no herir sentimientos y simplemente por evitar un problema o un mal momento, mentimos.
- La mentira motivadora: Es la que usamos en algún momento en el que deseamos aumentar el entusiasmo o la autoestima de alguien: “Pero que bien te ves”, cuando en realidad estamos pensando que el vestido que trae puesto no le favorece en nada, y no contamos con que nuestra expresión corporal nos está delatando.
- La mentira de autoprotección: Es la mentira que usamos para evitar daño en nuestro trabajo o nuestra imagen. “Mi abuelita falleció”, y se te olvida que ya la has enterrado tres veces.
- La mentira manipuladora: Es la mentira utilizada para lograr determinado objetivo sin importar los medios. Es sin duda de las más nocivas y los estragos son tremendos.
- La mentira culposa: Es la mentira que usamos por miedo o vergüenza cuando no queremos que los demás descubran algo que no aprobarán y que puede ocasionarnos un sentimiento de culpa.
- La mentira de auto-sabotaje: Es la mentira que más daño hace a nuestra persona, porque nos mentimos a nosotros mismos y generalmente es en el aspecto económico de nuestra vida.
Ahora, tu crees que “Vale más una verdad sutil, que una mentira piadosa”?

Comentarios
Muchas gracias Susana Ofelia por tu aportación , pero es que claro como dices aveces nos preocupamos más por lo que otras personas dirán acerca de nuestras actitudes verdad?
Supongo que tú debes ser muy racional y madura a la hora de manejar tu vida y tus números, cuéntame qué es lo que haces o cómo lo manejas.
vale mas la verdad.................solo es cuestión de valor....porque siempre estamos a espensas de los demás, y cuidamos su interpretación de lo que pudieran pensar..... y es un ERROR...... pues nadie sabe lo que mueve tu cuchara....... cada quien tiene su forma, estilo y manera de vida..... y de afrontar sus problemas como cree que es lo mejor....
Si dejaramos de pensar en que PIENSAN LOS DEMAS..... fluiríamos estupendamente....... tranquilamente...... sin temor a nada.......
solo por no tener ese valor....DE ACEPTARNOS TAL CUAL COMO SOMOS, Y CAMINAMOS POR LA VIDA. CON ALTAS Y BAJAS.....
solo por lo SUPERFICIALIDAD DE LOS VALORES DONDE LOS TENEMOS PUESTOS...... EN NADA....
POR ESO ES TANTA MENTIRA, APARIENCIA, SUPERFICIALIDAD Y FRIVOLIDADES......
SI NOS DETUVIERAMOS UN POQUITO...... A PENSAR QUE HACER, Y SI ESTA BIEN PARA MI..... POR CONSECUENCIA.... ESTARIA BIEN PARA LOS DEMAS.... CAUSA Y EFECTO......EN FIN......
ES CUESTION DE MADUREZ, SENSATES, Y HASTA EL MISMO SENTIDO COMUN DE LA VIDA.