Te invito a responder esta pregunta, después de que recuerdes un momento en el cual tuviste un problema con otra persona ¿ya lo tienes?, entonces ahora recuerda lo siguiente:
Cuando repites en tu mente la historia, o bien, se la cuentas a alguien más:
- ¿Te centras en lo que la otra persona dijo o hizo?
- ¿Tratas de adivinar lo que pensó?
- ¿Haces conjeturas sobre cómo se siente el otro?
- ¿Sueles buscar “respuestas” (excusas) sobre los actos de los demás?
- ¿En tu mente tienes pensamientos acerca de lo debió de haber dicho, hecho o pensado?
Pues si alguna de tus respuestas fue sí, entonces tu atención está en los demás y no en ti, pero no te preocupes es un mecanismo muy común. Generalmente nuestra mente (ego) busca tener respuestas lógicas a sucesos que no entendemos y a situaciones que nos hacen sentir malestar.
Es un hecho que las personas solemos hacer suposiciones de las motivaciones, pensamientos, conveniencias, prioridades y creencias que impulsaron a las otras personas a actuar de cierta manera.
De hecho es muy poco común que vayamos a preguntarles directamente nuestras dudas y si lo hacemos realmente no confiamos que sean sinceros, así que nos volcamos en una serie de suposiciones y teorías que quizá no tengan nada que ver con la realidad.
Es así que nuestra energía la centramos en pensamientos inútiles que sólo nos dan más incertidumbre y nos alejan de la gran oportunidad de aprender de las situaciones difíciles y buscar verdaderas soluciones.
De tanto darle vueltas a un asunto se nos olvida centrar nuestra atención en la persona que nos puede dar las respuestas a nuestras dudas y en quien podemos confiar: nosotros mismos.
Si partimos de la idea de que las cosas suceden por algo y de que toda situación podemos aprender, ser mejores y crecer como personas, quien mejor nos puede ayudar a ello es nuestro propio ser.
Si optamos por orientar nuestra energía en cómo nos hizo sentir esa situación, el porqué de nuestras emociones respecto a ese tema, qué nos genera esa persona, qué situaciones similares se han presentado a lo largo de nuestra vida, y sobre todo las lecciones que podemos aprender, te estas centrando en ti y estarás siendo responsable de tu propia vida.
Cuando tenemos un diálogo interno y nos encaramos con nosotros mismos haciéndonos responsables de nuestras acciones, pensamientos y creencias, encontraremos tanto claves en las que podemos trabajar y mejorar, así como respuestas que nos brindarán verdadera paz, valor y crecimiento.
Al principio es una tarea poco sencilla y a veces puede ser dolorosa, por lo que puedes acudir a un profesional que te ayude en este proceso, lo que si te garantizo es que los resultados siempre son satisfactorios y agregan valor a nuestras vidas.
¡Arriésgate a centrarte en ti y deja de evadirte gastando energía en el otro!
Vive las cosas de manera diferente para que tus resultados no sean los mismos.
Maribel Torres
(55) 52457168
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