Desde que recuerdo, el tema de la pareja ha sido una constante en mi vida. He tratado de entender cuáles son las variables que conllevan a crear una relación amorosa. Me pregunto, ¿qué ingredientes se necesitan para elaborarla? Pareciera que la única manera de concebir la existencia del ser humano es estando en pareja. Inclusive sabiendo que es más caótica que bienaventurada. Durante mi niñez todo tenía sentido cuando las personas encontraban a su “media naranja o a su alma gemela”. Cuando me enteraba de que algún pariente no estaba casado, lo tomaba como sospechoso, perturbado o muy extraño. En mi mente lo único que cabía era que un hombre y una mujer se necesitaban mutuamente, así fuera de forma disfuncional o satisfactoria, y lo que imperaba era la gana de estar juntos a como diera lugar. Presencié muchas fricciones y problemas en este binomio mujer-hombre y me sorprendía cómo a pesar de todo, seguían un camino como si una fuerza poderosa los uniera, aunque fuera sólo por el afán de mantener lo que se ha preestablecido como institución matrimonial. Y es que en el núcleo de toda pareja existe el ideal de la invención de un futuro con proyectos mutuos, promesas de amor, sueños y anhelos infantiles que hacen que la vida tenga sentido y además con la posibilidad de mitigar todo conflicto y pesadumbre.
¿Quién no desea tener una pareja así? Hay que diferenciar muy bien, entre tener pareja, cuyo objetivo sería no reparar en la soledad o cumplir con una exigencia social, o para poseerla y hacerla de mi propiedad, y/o ser una pareja, en donde lo esencial es ver al otro, compartir espacios, crecimiento mutuo, complicidad, amigabilidad... etc..
Todos anhelamos estar en pareja de una y otra manera. Pero, ¿desde cuándo se empezó a hablar del concepto pareja? La ideología de la pareja se presenta como la sustitución y a la vez oposición al matrimonio. A decir verdad anterior a los años sesentas imperaba el concepto de los matrimonios, tal como yo lo viví, pero no de “que eran pareja”. Al parecer la palabra pareja tiene un significado de libertad y de realización plena dentro de una sencillez de vida y surge en el movimiento hippie con sus conceptos de paz y amor. La famosa “Unión Libre”.
En contraposición con el matrimonio, al cual se le ha achacado la pérdida del amor y del erotismo. Se ha considerado como una institución de roles muy definidos que dan origen a la frustración y a grandes limitaciones. El hombre al trabajo, la mujer a la casa y con los hijos. Ambos aislados e incomunicados en sus respectivos papeles. Todas esas críticas al matrimonio dieron lugar a que naciera el nuevo concepto de pareja. Era más actual, más liberal referirse a alguien que vivía con su pareja, ya que connotaba una vida más erótica y con una comunicación más íntima. Cada uno realizando sus sueños personales y metas profesionales. Cuando hablamos de pareja no sólo nos referimos a quienes conviven y cohabitan, sino a los que tienen una relación de apoyo y encuentro profundo. Permanecer físicamente unidos, no es garantía de una relación emotiva, humana o de crecimiento que se esté construyendo. La permanencia de un contrato legal o implícito social, por sí solo, no da cuenta de la calidad de relación que se establece entre dos personas. Sólo en la medida que se esté dispuesto a aceptar el cambio con una actitud abierta y honesta tanto en las circunstancias, como en la estructura propia y del otro, se podrá continuar como pareja. Esto sugiere una condición para acceder a esta nueva forma de relación que suena sumamente atractiva.
Hablar de pareja humana, nos implica a todos. Nos envuelve en lo más íntimo y personal. Me atrevo a decir que, salvo muy pocas excepciones, hemos deseado tener una vida en pareja a pesar de su continuo ir y venir entre amor y odio. Habitar en ella es entrar a dimensiones insospechadas de experiencias novedosas que nos enriquecen, ya que cada pareja hace referencia al amor, a la perspectiva de dos personas que llevan a la relación dos maneras distintas de ver el mundo y cuya conexión nos podría dar ese sostén y sosiego interior.
Tú, ¿Tienes una pareja o eres pareja?
te invito a leer mi libro "PAREJAS SIN FECHA DE CADUCIDAD" de editorial Rodrigo Porrua. COnsiguelo en Sanborns, Liverpool y demás librerías.
También esta en formato e-book en Amazon. com.mx
http://www.amazon.com.mx/dp/B0187W9ZVW
visita mi pagina: www.marcelabracho.com ;
Comentarios