El frío como el calor presentan riesgos de seguridad al conducir. Al estar al volante, es necesario que estés preparado ante diversas situaciones, por eso toma en cuenta las siguientes medidas preventivas de seguridad:
Prepara tu auto para la temporada de calor:
- Revisa la batería y asegúrate de contar con cables de corriente.
- Asegúrate que los líquidos estén a su debido nivel.
- Mantén el tanque de combustible lleno o como mínimo, hasta la mitad de su capacidad.
- Asegura que el radiador esté en buenas condiciones para evitar un sobrecalentamiento.
- Revisa la condición y presión de aire en las llantas.
- En caso de contar con aire acondicionado, asegúrate que funcione correctamente.
- Revisar que el mecanismo para abrir y cerrar las ventanas funcione correctamente.
Protege a tus pasajeros:
- En caso de dejar pasajeros al interior del auto, evita apagar el aire acondicionado ni dejes las ventanas arriba, especialmente cuando se trata de niños o animales.
- Permite que circule el aire dentro del vehículo, con el aire acondicionado o las ventanas bajas.
- Para cubrir distancias largas, lo más importante: descansa bien. Sal temprano por la mañana o en la noche para evitar en lo posible la exposición al calor.
- Para tomar agua e hidratarte, detén el auto por completo y de manera segura.
Mantén a todos seguros dentro del auto:
No importa si solo llevas a los niños al colegio o si planeas un paseo largo en automóvil con tu familia, la seguridad al conducir debe ser tu prioridad en todo momento.
La mejor defensa es la prevención. Un seguro de auto puede protegerte a ti y a tus pasajeros en caso de un percance o accidente.
Medidas de seguridad que puedes tomar dentro de tu automóvil para reducir los riesgos de un accidente y proteger a tus pasajeros:
Utiliza los cinturones de seguridad y asientos infantiles. Los niños siempre deben viajar en la parte trasera del auto y utilizar asientos infantiles dependiendo de su edad y tamaño. Además, todos los pasajeros deben utilizar cinturones de seguridad, aunque sea un viaje corto. Utilizarlos de forma correcta disminuye significativamente el riesgo de lesión y muerte en caso de un percance.
Ajusta los reposacabezas a la altura correcta, asegurando que tu cabeza descanse directamente sobre ellos. Esto disminuye las posibilidades de sufrir lesiones en el cuello y la columna vertebral por el efecto “latigazo” si otro vehículo impactara la parte trasera de tu auto.
Instala ventanas eléctricas seguras. Evita que los dedos o brazos de tus pequeños queden atrapados al cerrar una ventana. Si el auto cuenta con un sistema eléctrico para abrir y cerrar las ventanas, revisa que el diseño de los botones impida activarlos accidentalmente. También existen ventanas con sensores especiales que automáticamente vuelven a abrirse al detectar que algo las obstruye.
Evita que tus niños abran la puerta mientras el vehículo está en movimiento. Existen seguros automáticos que se activan en cuanto avanza el vehículo o cuando alcanza cierta velocidad. También puedes instalar sistemas para controlar los seguros de las puertas traseras.
No dejes a tus pequeños solos en el auto, aunque solamente planees bajar un momento. Dejar a niños dentro del auto sin supervisión podría ponerlos en riesgo de ser secuestrados, quedar atrapados en el maletero, poner el auto en movimiento accidentalmente, sufrir golpes de calor debido a las altas temperaturas, entre otras situaciones de riesgo.
Para conducir con la paz y tranquilidad que tu familia merece no olvides seguir todas las recomendaciones de seguridad al conducir y platicar con un agente de seguros para confirmar que cuentas con la cobertura adecuada en caso de ocurrir algo inesperado.
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