La retinopatía del prematuro es una enfermedad que consiste en el desarrollo anormal de vasos sanguíneos en la retina, se puede presentar en bebés que nacen antes de las 30 semanas de gestación y con un peso inferior a un kilo 500 gramos. En estos casos, el monitoreo sistemático del paciente por parte del pediatra y el oftalmólogo es muy importante para evitar el desarrollo de este padecimiento.
Saúl Groman Share, médico oftalmólogo del Centro Médico Dalinde, certificado por el Consejo Mexicano de Oftalmología, señala que la retinopatía del prematuro en diferentes ocasiones puede afectar a niños que tienen necesidad de estar en incubadora: “En las unidades de cuidados intensivos neonatales, a veces se manejan cifras de oxígeno mal dosificadas, lo que influye en que empiecen a formarse vasos sanguíneos y cicatrizaciones anormales en la retina”.
El especialista explica además que, el pediatra tiene que administrar la dosis precisa de oxígeno que el pequeño requiere y el oftalmólogo debe vigilarlo mientras está internado, para detectar a tiempo si está formando una retinopatía. A partir de los 21 días del nacimiento, el especialista oftalmólogo debe ir a la incubadora, dilatar las pupilas del paciente y hacer una exploración completa. Cualquier resultado anormal se le notifica al médico tratante para decidir el plan a seguir.
El riesgo que implica el uso de oxígeno en la incubadora se puede prevenir a través de un control riguroso de la dosificación, pero hay otros factores que pueden influir en el desarrollo de una retinopatía, como un paro respiratorio breve, infecciones o transfusiones, entre otras complicaciones. El experto dice: “mientras más pequeño y enfermo se encuentre el bebé en el momento de su nacimiento, habrá más posibilidades de desarrollar el padecimiento”.
El tratamiento de esta enfermedad y su pronóstico dependerán de la etapa en la que se encuentre el pequeño. El manejo médico puede incluir cirugía láser o crioterapia (congelamiento) por ejemplo, para cicatrizar los costados de la retina y evitar que ésta se desprenda.
Es muy importante realizar un tratamiento a tiempo, ya que existen más posibilidades de éxito. Saúl Groman Share comenta que es probable que los pacientes con retinopatía del prematuro, presenten diferentes problemas visuales en el futuro como miopía, estrabismo o glaucoma, y por esta razón es de vital importancia la vigilancia sistemática.
Cuando un bebé nace prematuramente, la familia tiene el derecho de solicitar el monitoreo adecuado de los niveles de oxígeno que le administran como parte de su tratamiento y así, asegurarse de que el pequeño sea valorado de manera oportuna para determinar si está desarrollando el padecimiento y de ser necesario, iniciar un tratamiento a tiempo.
Para saber más:
El gran libro del prematuro, Susan Madden, Ediciones Medici.
Colaboración Fundación Teletón México
#EscuelasLibresDe Bullying


Comentarios