
¿Sabemos reconocer nuestros fallos?
Muchos son los expertos que se han dedicado a estudiar la vida en pareja y muchos son los consejos que se nos dan para evitar que haya más hogares fracasados y rotos, para evitar que falte una de las dos cabezas del hogar.
Hay cuatro elementos de los que se habla muy a menudo (aunque, por supuesto, hay muchos más). Son a estos a los que más comúnmente se les atribuye el fracaso y la desintegración de muchas familias:
Los 4 motivos más comunes por los que se desintegran familias:
- Por estar estar siempre a la defensiva.
- Por la constante crítica destructiva.
- Por el menosprecio hacia la pareja.
- Y por la desvalorización de la pareja.
ESTAR A LA DEFENSIVA:
Ocurre muy comúnmente cuando culpamos a la otra parte de los problemas en el hogar, sin reconocer nuestros propios fallos.
- “Estás exagerando las cosas…”
- “¡Tú eres el problema, no yo!”
- “¡Estás loca/o!”
- “Es que no me comprendes…”
- “¡Prefiero estar afuera y no escuchar tus reclamos injustificados!”
Con esto sólo nos estamos lavando las manos, para hacer ver que todos son culpables menos nosotras, empeorando de esta manera el conflicto y poniendo más obstáculos para resolver el problema. La perfección no existe en esta vida terrenal, y como seres humanos, somos defectuosos e imperfectos. Por eso, ¿por qué nos sentimos atacadas cuando alguien nos hace un reclamo, o simplemente una observación?
Queremos siempre proteger la imagen que tenemos de nosotras mismas, y esto nos hace sordas a las observaciones o quejas de lo que muchas veces es justo, de lo que es verdad. Mantenerse a la defensiva abre brechas entre la gente. Muchas veces no nos detenemos a escuchar ni a analizar el porqué de la queja o el reclamo, y esta actitud nos puede llevar a atacar a otras personas sin motivo.
CRÍTICA, MENOSPRECIO Y DESVALORIZACIÓN:
- “¡Nunca te fijas en lo que te digo!”
- “¡No sabes hacer nada!”
- “¡Tu trabajo es estar en casa y cuidar de los niños!”
Es muy difícil tener que escuchar constantes críticas y menosprecios. Debemos aprender a reconocer la diferencia entre una observación (y para ello se necesita mantener una actitud de respeto y comprensión) y una crítica destructiva.
Debemos esforzarnos por escuchar y ser tolerantes. Y sobre todo, como seres imperfectos que somos todos y todas, debemos esforzarnos en reconocer en qué estamos fallando y tratar de resolver los problemas que podrían llevarnos al fracaso en el matrimonio.
© Autor: Amanecer cautiva del amor.


Comentarios
Para bailar tango se necesitan dos, El trabajo de reconocer es el primer paso para ir cerrando brechas y dar el paso a veces ya lleva heridas......
el saber que estamos fallando, es el trabajo mas duro que se tiene que hacer en uno mismo, lamentablemente uno solo de la pareja es el que hace ese trabajo.