Muchas veces las personas nos conformamos con una vida “en promedio”. Esto es, ni demasiado mala como para querer dejarla y tomar el riesgo de probar algo nuevo, ni demasiado buena como para decir que nos sentimos plenos, vibrando de entusiasmo, rebozando de energía con lo que hacemos.
Aunque es cierto que una vida con demasiados picos y valles podría significar vivir un torbellino de altibajos demasiado desgastantes para sobrellevar, también vivir con una emocionalidad demasiado plana, con poca pasión por lo que hacemos puede llevarnos a sentirnos aburridos, a caer en el tedio y la rutina.
Vivir apasionadamente significa estar enamorado de la vida. Mantener una constante curiosidad por aprender cosas nuevas. Conocer gente y lugares novedosos. Encontrar cosas positivas aun en las adversidades. Disfrutar lo que hacemos. Disfrutar con quien estamos, donde estamos y como estamos. Prestar atención y reconocer las muchas cosas buenas que tenemos. Escoger realmente estar con quien queremos, con quien nos hace bien y nos nutre.
Cuando encuentras tu pasión y te comprometes a seguirla, tu vida fluye. No te da trabajo comenzar tu día. Al contrario, el tiempo se te hace corto para seguir haciendo eso que te apasiona. Te urge empezar el día para iniciar tus actividades.
Seguir tu pasión es el mayor regalo que puedes hacerte. ¿Sabes que te apasiona? www.silviabobadilla.com
Comentarios
Ya lo creo que asi es.....
Ese es mi dilemael no saver que es lo que me apaciona,z