http://www.grupoesco.comSegún la Real Academia Española, reflexionar significa considerar nueva o detenidamente algo. De acuerdo con diccionarios de psicología, “la reflexión es el conocimiento de las propias formas de conocer, una operación mental por la que volvemos a la conciencia. Conlleva la capacidad de formar conceptos, yendo al interior de uno mismo, a partir de acciones externas”.se necesita hacer un alto para romper con lo automático y provocar la toma de conciencia.
Conducta reflexiva, es la que antes de juzgar o actuar toma conciencian crítica de sus formas de juzgar y de actuar
A diferencia del pensamiento, actividad que realizamos de forma natural; la reflexión no es espontánea. El pensamiento “es la creación de la mente, lo que es traído a existencia mediante el intelecto; abstracto, racional, creativo, etc.”. La reflexión se conduce y se controla. El pensamiento puede no tener un objetivo; la reflexión sí. Reflexiono en busca de algo, para obtener una utilidad de lo que pienso al respecto de algún asunto que me interese o preocupe.
El fin de año es, inevitablemente, una época de reflexión, de cerrar un círculo y de poner en la balanza las cosas que hicimos o dejamos de hacer en el año, de evaluar nuestras acciones y actitudes ante los retos y experiencias que se presentaron en la vida. En coaching es básico aprender sobre la matriz interpretativa a través de la cuál significamos al mundo y en contraparte, una de las herramientas más importantes es el diseño de una nueva matriz que sea más poderosa, es decir que en lugar de ser limitante nos posibilite para la acción. Y para hacerlo, es indispensable la reflexión. ¿Cómo diseñar una nueva matriz interpretativa este año que termina y cómo transformar nuestra reflexión en un mapa que nos vaya dando las coordenadas para lograr nuestros sueños y metas?
Te invitamos a hacer un ejercicio que consiste en cambiar tu enfoque por un momento. En lugar de utilizar las frases y declaraciones que comúnmente utilizamos a fin de año como: Ya se fue otro año y ni lo vi, otro año y sigo igual, ya será para el próximo año, ahora sí voy a cumplir mis propósitos, etc., hazte a ti mismo preguntas que te inviten a la reflexión, como: ¿Qué no hice este año que realmente era importante para mí? ¿Puedo reconocer los motivos? ¿Qué puedo identificar que me haya obstaculizado para conseguir mis sueños o metas? ¿Qué puedo hacer diferente el siguiente para lograrlo? ¿Qué me hace falta decirle a mi familia, amigos, jefe, para construir una mejor relación? ¿Hay alguna pequeña acción o acciones que todavía pueda llevar a cabo en el 2009, que me dé resultados a corto plazo? ¿Qué aprendizajes obtuve de mis experiencias? ¿Qué me dio orgullo y satisfacción? ¿Qué es lo que realmente quiero para el 2010, qué sueño quiero vivir? ¿A qué área de mi vida necesito dirigir mis esfuerzos? ¿Qué competencias me hace falta desarrollar o qué cosa puedo aprender, que tuviera un impacto en el logro de mis metas? ¿Necesito un cambio de actitud? ¿Qué declaraciones tengo pendientes, o cuáles quiero reinventar?
Estos son algunos ejemplos, pero lo más valioso es que tú formules tus propias preguntas y aún más importante, que a partir de la información que obtengas de tu introspección, pongas en papel tu plan de acción, no sólo para el 2010, para cuando lo necesites. Esperamos que tengas un fin de año reflexivo y lleno de voluntad para generar cambios que impacten en tu vida, tus sueños y tus relaciones.
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