PICNIC EMOCIONAL

Llevar un mantel a cuadros, una canasta llena de comida, algo de beber y muchas ganas de divertirte o de platicar es emocionante; cuando planeas salir de casa e ir a algún bosque a pasar el rato con alguien, preparar algo simple y regocijarte en el día, con sol, amigos o familiares, es fantástico; vivir el día diferente a lo habitual , te deja con un buen sabor de boca al finalizar la reunión, pueda ser que algo cansada por el ajetreo típico de la salida y los preparativos, pero te sientes con batería aún para sonreír y disfrutar el resto de la velada cómodamente en casa.

 

Y qué sucedería si llevamos nuestro picnic a otro plano?

 

Algo así como un picnic emocional. Si!!! Salgamos de casa al trabajo, a la escuela a dónde sea que tengamos que ir, pensando en que será nuestro picnic laboral, escolar o del día; llevando con nosotros sólo sentimientos básicos para pasarla bien, una canasta de emociones divertidas y disponibilidad de tomar lo mejor que se presente de la ocasión y regresar a casa satisfecho de haber hecho lo necesario para ayudar al compañero, al amigo o al que ese día se cruzó en tu camino.

 

  • Nuestro mantel a cuadros debe ser algo así como una hoja llena de palabras alentadoras que nos ayude a mantener la pila llena y la sonrisa en el rostro.
  • Nuestro banquete emocional será la compasión que nos haga ayudar al compañero y no tomar personal cualquier inconveniente, incluido el tráfico o el vecino de automóvil en la vía pública que lleva prisa y poca educación.
  • Nuestra bebida será algo así como una buena botella de tranquilidad para que los pequeños acontecimientos no se atoren y nos permita seguir disfrutando del día.

 

Asumir que el entorno no es la causa de mi estado de ánimo sino yo misma y la actitud que decida asumir para cada situación que se presente, es vivir en picnic; responsabilizarme de generar el despertar de conciencia que necesito para que en esos malos entendidos del día siga plantada en mi paz, sin atorones por pequeñeces que no vale el desgaste emocional, es fabuloso; seguir en mi estado de algarabía toda la semana y las que le siguen… es asumir que sólo yo, soy la responsable de lo que pase conmigo; esto me hace sentir que tengo el control de las emociones y que no permito que ese control lo tome al tráfico, el calor, la lluvia o cualquier contratiempo que pueda suscitarse.

Estar lúcido y comprender que no tengo la habilidad de cambiar el entorno, pero sí de ser parte de él bajo mi perspectiva donde la compasión me sirve para avistar solo lo mejor de cada situación, sin cargarla de “detalles, peros o gestos” negativos y pesados que no me llevan a nada sano ni lindo, sólo a arruinar el momento con nimiedades que terminarían olvidadas o generando rencores y malos entendidos que no sirven para nada, solo para acotar mi tertulia emocional, crear un deterioro en mi salud y en mi estado de ánimo. No lo vale.

 

Buscar ser parte de todo lo maravilloso que pasa a mi alrededor es fácil, pues terminan siendo experiencias que me dejan una moraleja linda al concluir el día y regresar a casa a descansar.

 

Lo único que necesito es mantenerme de picnic emocional y con ello mejoro mi vida y mi entorno; una sonrisa nunca está de más y recibirla de cualquier persona que cruza en mi camino, vale por dos… pues termino contagiando una actitud que hace que suba la vibración del entorno con un retozo de calidez y buena onda.

 

Sonríe. ;)

 

 

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