Permítete permitir …
Si pudiera hablarte te diría que más allá de lo que tú crees, sí existe para Ti una vida feliz, nada más tienes que permitir que la felicidad que tanto anhelas llegue a Ti.
Tal vez lo primero que me dirías es que no lo crees porque no ha ocurrido aún. Te pediría que empezaras por creerlo. Y si me dijeras que, aún así fuera, tal vez no te lo mereces, te preguntaría “¿quién eres para juzgar lo que te mereces?” Y si me dijeras que has cometido muchos errores, te preguntaría “¿y quién no?” Y si alegaras que has hecho cosas “malas”, te preguntaría “¿según quién?” Tal vez me dirías que lo debiste haber hecho de otra manera. Y te insistiría una y otra vez que era la única forma que conocías para actuar. Y si me dijeras que lo que has hecho es “imperdonable”, te preguntaría “¿quién es tu juez?” … Que por lo que has hecho ya no mereces ser feliz … “¿cuándo comenzaste a creer eso?” … Que mereces el peor de los castigos … “¿acaso la forma como te juzgas no te está dando el peor de los castigos?” …
Si pudiera verte, me acercaría a Ti, pondría mis manos en tus hombros y al oído te susurraría: Cree, después cree que sí lo mereces y luego vuelve a creer que lo mejor para Ti viene. Te diría una y otra vez que la duda es necesaria para el incremento de tu Fe y eso que deseas, ese sueño olvidado, te lo mereces solo por ser Tú. Te confiaría que a lo que tu llamas “errores” son solamente experiencias que tenías que vivir para crecer como persona y que lo “bueno” o “malo”, lo “correcto” o lo “incorrecto” es relativo puesto que hay una y mil formas de Hacer y Ser. Te volvería a insistir que no pudiste actuar de una forma diferente porque solo conocías esa única forma de pensar que te llevó a actuar. Te insistiría hasta cansarte que sólo podrás hacer las cosas de otra formar en el momento que cambies tu forma de pensar respecto a Ti mismo y me aseguraría que comprendieras que a partir de ese momento, por añadidura actuarás diferente. Me acercaría más a Ti para convencerte que, lo que tu llamas “imperdonable”, es solo una ilusión, que tu no eres un juez y mucho menos absoluto y que te juzgas en base a tus propios juicios sin que estos sean una verdad. Que tu cuerpo sufre porque tu corazón se castiga y tu alma llora e implora tu propio perdón, pondría mis manos en tus hombros, te vería a los ojos y te suplicaría… que sanes tu corazón …
Si pudiera estar cerca de Ti, tal vez solo te pediría: Permítete Ser Feliz!
Rosy Alcocer Vázquez
Comentarios
gracias rosy, bendita seas...
GRACIAS. me viene como anillo al dedo.
ROSY GRACIAS POR TAN BELLA REFLECCION.
QUE DIOS TE BENDIGA.
gracias, muchas gracias he de recordame diario este bello mensaje, gracias DIOS CUIDE SIEMPRE DE TI.
Bello!!hermoso!!! reflexivo!!! muy bueno!! ;) gracias!
muy hermosas líneas... gracias por compartirlas!
Muy cierto lo q ue nos compartes Rosy, siento tus manos en mis hombros y te lo agradezco infinitamente. Que Dios te bendiga
maravilloso!!! simplemente maravilloso. lo necesitaba, gracias por compartirnos. un abrazo
Lo correcto y lo incorrecto, en ocaciones es hasta cultural, nos debemos de basar en los principios universales, como el amor, la verdad, honestidad, y cuando fallamos a ellos, debemos perdonarnos, levantarnos, aprender la lección y seguir adelante, prometiendonos no volver a faltar, Y A VIVIR EN PLENITUD Y ALEGRIA, sin juzgarnos.
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