| Vivimos en sociedad, nadie puede vivir en una cueva aislado. Estamos rodeados de todo tipo de personas, familia, conocidos, buenos amigos, amigos falsos, y gente envidiosa e hipócrita que dan un ojo por ver a otro ciego. Por suerte no todos son así. No obstante tenemos que vivir en constante alerta porque nunca sabemos las verdaderas intenciones de nadie. No es fácil pero es necesario. No sabemos quién se interesa por nosotros de forma sincera y quien lo hace solo por enterarse de nuestros problemas, para después disfrutar con ello. En tu lucha en la vida diaria no esperes palmaditas de ánimo de nadie en tu espalda, pero no obstante sigue adelante. Aunque recibas bofetones y te encuentres desilusiones, sigue siempre hacia delante y lucha por tus sueños. Se tú mismo siempre, fiel a ti mismo, hasta incluso en el momento en que te veas obligado a decir la verdad frente a frente, aunque esta duela, aunque esta lastime, porque solo las consecuencias serán de quien la recibe a pesar de que no la acepte públicamente, de aquel que aun sabiéndose descubierto intenta aparentar ante los demás todo lo contrario, algo distinto, inventando historias y justificaciones que aún mas le denuncian. Solo él conoce esa verdad y esa verdad será quien lo mate en silencio. Cuando las gotas de lluvia caen a tierra no preguntan, ni se preocupan si van a caer frías, grandes o pequeñas, si van a anegar poblaciones o desbordar ríos, es la consecuencia del exceso de estas acumuladas en las nubes y es natural que tarde o temprano caigan por su peso y natural influencia de la gravedad. No te preocupes porque dependiendo de donde caigan, podrán despertar vidas o ahogar las miserias de estas. Serán vida o desgracia, serán escasez o abundancia, pues no depende de ti sino de quien las recoge y lo que supongan para estos su importancia. |  |
|
Comentarios