Huevos, leche: ¡adiós a la salmonella!
Los huevos pueden desarrollar unos gérmenes causantes de toxiinfecciones y los productos lácteos pueden estar contaminados con salmonela.
¿Cómo evitar estos riesgos?
Productos lácteos
Riesgos:
La leche es un producto que puede, si se conserva en malas condiciones, acarrear toxiinfecciones. Las listeria o la salmonela, por ejemplo, pueden encontrarse en numerosos quesos. Una de las principales bacterias dañinas de los productos lácteos es el estafilococo. Causa una diarrea que puede comportar deshidratación (peligrosa cuando se trata de niños o ancianos). Finalmente, ciertos contaminantes tales como la dioxina (sustancia que procede fundamentalmente de la combustión de residuos) pueden encontrarse en la leche. Por suerte, la industria lechera es una de las que más se someten a controles y, en consecuencia, los riesgos son mínimos.
Prevención:
Es absolutamente necesario seguir los consejos de conservación que vienen en las etiquetas de los productos lácteos, así como respetar las fechas de caducidad. La leche fresca se mantiene 7 días cerrada y 48 horas en la nevera una vez abierta. La leche esterilizada UHT dura hasta 3 meses cerrada y dos días en la nevera una vez abierta. Y lo mismo con los quesos, ¡respeta las fechas!
Huevos
Riesgos:
La intoxicación derivada de la ingesta de huevos más conocida es obviamente la salmonelosis. Se debe a una bacteria, la salmonela, de la que existen más de mil variedades. Los huevos no son los únicos que pueden causarla: las carnes, helados y repostería también pueden estar contaminados. Pero es verdad que en el caso de los huevos, el sistema de cría en batería facilita la propagación de los gérmenes… Los síntomas son 40º de fiebre, diarrea, dolores abdominales y vómitos que desaparecen en la mayoría de casos por sí solos o con ayuda de antibióticos.
Prevención:
Nunca consumas huevos después de 28 días de la fecha de puesta indicada. Algunos especialistas aconsejan que se dejen fuera de la nevera: la condensación en la cáscara hace que los gérmenes puedan traspasarla con mayor facilidad. Pero más vale no dejarlos a temperatura ambiente si hace mucho calor. Tampoco te dejes engañar, los huevos con trazas de excrementos, ¡aunque parezcan más «de granja», son auténticos nidos de bacterias!
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