Cierto es que no todos los métodos le funcionan a todo el mundo. Mi tía tenía una reuma que se curó con Harpago, pero a mí no me funcionó en lo absoluto.
Así como no se puede esperar que un mismo remedio surta efecto en toda la gente, también es un poco irreal el pensar que el mismo camino que recorrió alguien, es el mismo que habremos de recorrer todos para lograr nuestros propósitos.
La verdad es que nada tiene comparación. Ninguna persona puede ser medida con respecto a otra, y ningún método o remedio puede ser comparado contra otro. Simplemente es así. De la misma forma en que no puede asegurarse si una persona proveniente de tal o cual continente es más hermosa que otra, tampoco puede ponerse un peso absoluto sobre las cualidades de una persona con respecto a otra. Somos diferentes, simplemente es así, y es en esta diferencia en donde se encuentra la belleza, pues cada persona tiene en su interior y en su exterior, un tipo de belleza distinto.
Exactamente lo mismo ocurre cuando comparas las capacidades de una persona con las de otra; simplmenten no hay punto de comparación. A cada uno se nos ha dado un conjunto de talentos que se espera que explotemos, independientemente de si éstos son 5, 2 o 1. No hay punto de comparación, porque incluso si es un sólo talento el que tienes, puede ser que éste sea tan excelente, que opere muchos cambios en tu entorno, y sería simplemente un desperdicio no utilizarlo.
Somos personas llenas de talentos, de hermosas virtudes, pero nuestro error es que siempre nos estamos comparando con el vecino, como si en algún lado estuviera escrito que nuestro vecino es la medida exacta que debemos de usar para medir nuestro valor como seres humanos, como quien mide el azúcar que requiere una taza de chocolate, descalificando una con respecto a otra, siendo que esa otra taza de chocolate le puede causar alegría a una persona distinta.
Ningún ser humano es la medida estándar para alguna capacidad o virtud; pues no somos robots para estar midiendo y comparando algoritmo por algoritmo hasta encontrar el comando que dé más valor a una persona con respecto a otra; es más, ni siquiera una máquina es exactamente igual a otra.
Tu medida es con respecto a ti mismo /a. Respecto a lo que fuiste ayer, con lo que eres ahora; a lo que eres hoy, con lo que serás mañana. Lo que haces, se mide con respecto a lo que hiciste, y lo que hagas mañana se medirá con respecto a lo que hagas hoy. Tus progresos se miden de acuedo a tus propios estándares, con tu propia MEDIDA DE VALOR; pues TÚ eres la medida correcta de TI MISMO.
Comentarios