LA PREOCUPONA CRONICA


%3Ca%20rel%3Dnofollow%20href=http://media.zenfs.com/es-US/blogs/mujerluzaalvarado/preocupacioncronica_istock_blogluza.jpg" alt="La preocupona crónica" width="325" height="200" class="ecxeditorial" />
La salud, los problemas del trabajo, la relación de pareja, las cuentas por pagar, la tía enferma, el pago de la escuela de los niños, la reparación de la casa, la boda de tu prima, el ahorro para las vacaciones... Hay temporadas en las que nos sentimos rebasadas por los acontecimientos y las preocupaciones, hasta que todo se tranquiliza y tenemos tiempo de respirar. Sin embargo, cuando los problemas reales se han ido y la preocupación permanece, algo está funcionando mal. Sin querer, una sigue en la inercia de ansiedad y comienza a preocuparse excesivamente por cualquier situación propia o ajena, desde los problemas conyugales del vecino hasta la estabilidad en el trabajo del primo Chuchito, pasando por lo que aparece en la televisión...hasta que una se convierte en una preocupona crónica.

En estricto sentido, la preocupación tiene una función positiva, ya que nos ayuda a calcular mentalmente las soluciones a ciertos problemas. Sin embargo, no porque una se preocupe demasiado logrará controlar las situaciones o manejar la incertidumbre; la preocupación excesiva sólo es una ilusión de seguridad o de control. Pero, paradójicamente, esa ilusión puede llegar a tomar el control y evadirnos del momento presente.

La preocupación crónica puede trascender lo mental y manifestarse en todo el cuerpo. Usualmente, los primeros trastornos son gastrointestinales, pero a la larga puede provocar insomnio, migrañas, ataques de pánico, obsesiones e incluso hipertensión. Atender los síntomas por separado no funciona, en primer lugar, porque no estamos partidos en órganos según la especialidad médica; mente, cuerpo y alma no funcionan autónomamente, son una unidad. En segundo lugar, la preocupación crónica requiere un tratamiento integral debido a que surge de la combinación de varios factores, tanto genéticos como sociales e individuales.

Como en otros trastornos similares, lo que importa identificar es la intensidad con la que aparece la preocupación.  Cuando ésta es paralizante, cuando comienza a ocupar todo el espacio mental y emocional al grado de impedirnos disfrutar el día a día, hay que tomar acción.

Muchos especialistas consideran que la preocupación crónica está en el núcleo de toda ansiedad, por lo tanto puede prevenirse de muchas maneras:

  • Practicar meditación, yoga, nado libre o danza, hacen que la mente libere la ansiedad y vuelva a tomar la dimensión de los problemas reales. Eso sí: antes de empezar, hay que dejar las preocupaciones afuera y permitirse disfrutar el presente.
  • La terapia cognitiva puede hacer que los pensamientos de ansiedad se transformen en reflexiones constructivas.
  • No te preocupes mucho por una situación si no tienes toda la información necesaria para tomar acción.
  • Habla de tus preocupaciones con alguien de tu confianza, lo más seguro es que te ayude a redimensionar el problema y a ver las posibles soluciones. Estar en contacto con las personas te hace menos vulnerable.
  • No excedas tu dosis de noticias o programas de televisión. Tú puedes elegir de qué manera informarte, sobre todo ahora que en internet hay medios alternativos que evitan el amarillismo y el miedo para brindar información más responsable e inteligente.
  • Si los problemas son de dinero o de salud, no te preocupes, ocúpate de hacer los cambios necesarios en tus hábitos; ahorra, ponte como prioridad pagar tus deudas, establece una relación más amorosa con tu cuerpo y tu alimentación. Por ejemplo: no te saltes ningún alimento, hacerlo sólo genera más ansiedad y te pone irritable.
  • No sucumbas a las "ofertas" ni a los "antojos" que anuncian por todas partes. En serio, muy pocos vendedores lo hacen por tu bien.
  • Camina, ponte en movimiento, ve al campo más seguido, juega con tus hijos o tu mascota. Todo ello reduce los sentimientos de ansiedad y te conecta de otra manera con la realidad.
Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de Retos Femeninos para agregar comentarios!

Join Retos Femeninos

Comentarios

  • Maravilloso, me parece un articulo de 10. Gracias por recordarme lo que siempre tengo que hacer, por que para mi es un día si y otro también. Un cariñoso abrazo.

This reply was deleted.