La esencia de un Ángel es el amor. Al final no importa como seamos, ni los defectos que tengamos, ni la calidad de nuestros pensamientos, nuestros ángeles nos aman y nos aceptan como somos, ellos nos acompañarán siempre en nuestro viaje de aprendizaje por la vida. Nuestros ángeles son incondicionales y solo actúan por amor.
Cuando nosotros aprendemos a conducirnos con esa misma esencia, el amor, estamos agilizando nuestro campo vibratorio, nuestra vibración se asemejará más a la de un ángel. Cuando nos amamos a nosotros mismos, cuando nos aceptamos y perdonamos estamos mejorando nuestra calidad de energía y vibración, cuando amamos a nuestros semejantes, cuando amamos lo que hacemos… cuando tenemos la capacidad de ver el amor en todo y todos estamos elevando nuestra vibración. Sucederá lo mismo si aprendemos a no detener nuestra atención en los acontecimientos, pensamientos y sentimientos negativos, y los dirigimos a todo lo que nos produce sensaciones positivas.
La materia que compone el cuerpo humano es un tipo de energía que está conectado con un campo sutil de resonancia electromagnética que es más elevada y refinada que la materia misma. Entre más alto y rápido vibramos, nuestra resonancia magnética se acerca más a la resonancia magnética de los ángeles. Estaremos más dispuestos a la intervención angélica.
Comentarios
MUY BELLO, INSPIRA Y TE INVITA A QUERERTE A TI MISMO
Buen mensaje.