Imagina que hay un lugar para tí, en donde puedes guardar a tu corazón cuando se encuentre herido.
Imagina que puedes hablar con tu ángel, que éste te busca y que lo pierdes cuando no tienes fe.
Imagina un espacio en donde las casas giran, los eclipses son la clave para poder entrar a este espacio en donde se abren una pared y por ahí puedes pasar para encontrarte con una gruta en donde duerme todo lo que no puedes decir, que se queda atorado muy dentro de tí. Y cuando ya puedes decirlo, porque el dolor ha disminuído, entonces, estas palabras salen de la gruta.
Imagina el destino como un mago, haciendo malabares y travesuras, confundiendo los tiempos y los lugares. El destino que nos llega y no volvemos a ser los mismos.
Todo esto y más está escrito en mi novela "La mujer que imagina". Pronto tendremos un chat para quienes ya leyeron el libro. Te invito a leerlo para encontrarnos después.
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