LA ENVIDIA (Mi cuento de terror)

LA ENVIDIA

(Mi cuento de terror)

Me he enterado de que “el otro”, sin meter las manos (en el trabajo por supuesto), a conseguido ascender y me incomoda “tal barbaridad, la injusticia de la vida, etc, etc” y como ya estoy más consciente de mis emociones (¡aja!), me asalta inmediatamente la siguiente frase: “La envidia es un reflejo de mis verdaderos anhelos”…. ¡Híjole, que fuerte!, ¿De que me hablas? .- Me pregunto yo mismo….. ¡Pues nada!, que me siento agraviado, que la vida no es justa y otros pensamientos locos, fuera de control…. Me tranquilizo, inhalo, exhalo y entonces observo que viéndolo positivamente podría servirme para darme cuenta de lo que realmente deseo hacer o ser y que hay algo que permanece inconcluso en mí, pero ese no es el caso, por el momento, estoy “muino”…….

Desde otra perspectiva (la maléfica, ñaca, ñaca) sale el monstruo de las “n” cabezas (póngale el numero que quiera, al gusto del cliente) y entonces señalo, tal vez enfatizo (tal vez, ¿eh?) todas las no virtudes que “observo en el otro” y que me hacen considerarlo no merecedor de la distinción, reconocimiento o logro alcanzado, ¡uf!, mucho, mucho que decir…..

Después de un rato, me detengo, pues de algo me han servido mis cursos (lo crean o  no) y pienso.- “Pudieran tener algo (¡mucho!, dice mi lado maléfico)  de verdad mis descalificaciones”, pero al fin y al cabo mi “detector de negatividades”  enciende la luz roja, que indica “¡alerta, envidia y auto boicot a la vista!”,  es decir, haya o no trabajo meritorio de por medio para que “el  otro” alcanzara su objetivo, algo a mí me está incomodando, mmmhhh ¿Qué puede ser?... Tal vez, en el fondo me gustaría “atreverme a echar mano de las herramientas” que “el otro” utilizó, para lograr el objetivo ¡Sí!, eso es, cueste lo que cueste..….

Bueno, bueno, debo mantener la calma (si, otra vez), viéndolo así y con mejor enfoque mental (bombeando agua al tinaco) y consultando el corazón, (¡nunca falla esta víscera!), reconozco algo muy importante, que no estaría dispuesto a “maniobrar” así como lo hizo “el otro” por….. ¿miedo?, ¡chihuahua!, no termino de analizar esto de la envidia y ya entra otro elemento a complicarlo aún más….. calma, calma,  inhalo, exhalo, oooommm ¡listo!....

Ya, definitivo, reconozco esa emoción insana, pero emoción al fin y al cabo (envidia), me observo y desmenuzo cada pensamiento y me pregunto: “¿Si ese anhelo trunco en mí y que consiguió “el otro” (con o sin trabajo meritorio) me hubiera tocado a mi?, ¿Cómo estaría mi presente hoy? …..”

Puesto ya en esa perspectiva, ¡observo asombrado y extasiado! que ¡La fuerza creadora máxima no se equivoca!, ¡pues era necesario que eso no me ocurriera a mí!, porque entonces no estarían sucediendo las cosas bellas que hoy vivo, que respiro y que construyo segundo a segundo, …… ya todo cobra sentido….. y concluyo diciendome: “Gracias Dios por todo lo que me das y también por lo que no me das, pues así todo está en perfecto orden”….

Ahora apago la bomba (la que estaba subiendo agua al tinaco), mi corazón sonríe (literal! ¿eh?) y entonces se hace la calma, llega la comprensión, suelto el sentimiento y brilla el sol nuevamente ……..

Mientras, se me fue el metro-bus y ahora debo asumir mi retardo en el trabajo, uuuff, mi evolución sí que me cuesta …..

 FIN

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