Marshall Field es un hombre de negocios que disfruta de una de las mayores fortunas y es quién propone este simple decálogo que contiene las mayores verdades para quienes intentamos alcanzar nuestros anhelos.
Parecen cuestiones tan sencillas y obvias que precisamente por simples son las que primero olvidamos; tal como lo hacemos frente a la dieta o a los ejercicios físicos, nos permitimos seguir “sin hacer” hasta mañana o el lunes, y ese mañana o ese lunes no llega nunca.
No nos olvidemos que la prosperidad es una actitud interna y espiritual que atrae abundancia, dinero y bienestar; y nuestra voluntad e imaginación son las herramientas de las que nos valemos para conseguir el éxito.
1-El valor del tiempo: “no lo desperdicie”.
2-El valor de la perseverancia: “no se rinda”.
3-El placer de trabajar duro: “no sea perezoso”.
4-La dignidad de la sencillez: “no sea complicado”.
5-El valor: “no sea deshonesto”.
6-El don de la bondad: “no sea desalmado”.
7-El sentido del deber: “no sea irresponsable”.
8-La sabiduría del ahorro: “no derroche”.
9-La virtud de la paciencia: “no sea impaciente”.
10-Mejorar: “no deje de estudiar y aprender”.
Los hombres más ricos del planeta, lo son en imaginación y voluntad; son ricos en esa actitud interna de prosperidad que es el imán de la buena fortuna. Comencemos a pensar en positivo y a soñar con los ojos de la imaginación creativa, que un mundo mejor es siempre posible.
Señor, gracias en este día, porque se que tanto el justo como el sabio y sus obras están en tus manos. Nada de lo que pueda suceder y elevar mi orgullo, podrá tocarme si mantengo la perspectiva, de que todo está en tus manos. No es lo que yo hago, eres tu quien realmente manifiestas tu poder.
Señor, perdóname las veces que he permitido que la vanagloria inunde todo mi corazón y las veces que me he olvidado de que todo lo que sucede viene de tu mano.

Comentarios
Gracias y que hermosas palabras
muy hermoso.....!