Bueno, lo reconozco, cuando está por terminar el año comenzamos a planear nuestros propósitos de año nuevo y todos están llenos de optimismo. Siempre hablamos de encontrar a la pareja ideal, encontrar un trabajo excelente y por ende mejorar la economía personal; total, un sin fin de motivaciones para iniciar el año venidero.
El problema viene justamente cuando el año nuevo inicia. Y es que planear, proponer, idealizar, resulta ser la parte fácil, pero concretar nuestros buenos deseos resulta ser un tanto complicado.
Entonces ¿cuál es la fórmula mágica para alcanzarlos?
Después de muchos intentos fallidos por concretar los tan famosos propósitos de año nuevo, creo que por fin encontré el problema y la solución a este asunto.
Resulta ser que GENERALIZAMOS, sí, generalizamos nuestros planes. Nos convertimos en víctimas de nosotros mismos porque no analizamos en lo particular, en lo que realmente queremos para sí. Es decir, tal vez bajar de peso no debería ser la opción, mas bien mejorar nuestros hábitos alimenticios, tal vez caminar y disfrutar de la naturaleza, ejercitarse para mejorar la salud... y en consecuencia lograrás un peso ideal. No encontrar el trabajo ideal, pero estudiar, leer, conocer, capacitarte, interesarte más en lo que te gusta hacer y desarrollar los talentos que tienes, explotarlos y aprovecharlos... y la consecuencia... mejor trabajo!!
Este año que inicia "interiorízate", revisa y analiza lo que realmente tú quieres para este 2015, hazlo por diversión y quien sabe, a lo mejor esta vez sí resulta.
Buen Año!
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