Hablando de bullying, y como hermana mayor preocupada por el adecuado desarrollo de Arturito, pienso que se está convirtiendo en un problema grave en las escuelas.
Mi pregunta es ¿Por qué razón los niños y adolescentes se comunican a gritos, golpes y humillaciones? Bueno, pues no encuentro otra razón más que hablar de padres infelices, insatisfechos y frustrados, dicho lo anterior con todo respeto, ya que si lo analizamos bien, cuando una persona se siente así, es común que suela traducir sus sentimientos en conductas nocivas para ellos mismos o para las demás personas. El pequeño crece entonces dentro de un ambiente hostil, en el que seguramente se vuelve el objeto de descarga de las frustraciones de sus señores padres, de su indiferencia, o en el mejor de los casos, es testigo de este tipo de actitudes, en consecuencia, es probable que niño las entienda como normales y no encuentre otra forma de relacionarse con los demás, o bien, que se sienta tan agredido, que al igual que los adultos, opte por descargar sus frustraciones en niños más débiles.
Lo que más llama mi atención, es que parece que los infantes que practican el bullying, no sienten remordimiento o culpa alguna. Esto, me parece sumamente peligroso, pues si de niño se es capaz de realizar conductas que llegan a anular la dignidad de sus compañeritos ¿qué serán capaces de hacer de adultos? Te has preguntado, por poner un ejemplo, ¿cómo es posible que los sicarios del crimen organizado cometan crímenes tan siniestros y anden por la vida tan tranquilos? Bueno, pues analiza la conducta de los practicantes del bullying y proyéctala a futuro. Esto sin contar lo que pasa con los niños víctimas de esta práctica, hace unas semanas escuché el caso de una pequeña originaria de Puebla, que se suicidó, aparentemente era víctima de bullying, es decir, las consecuencias van más allá de las lesiones físicas, por eso es preciso estar atento a cualquier cambio de conducta que puedan tener nuestros pequeños, tener una buena comunicación con ellos y no dar por hecho que todo está bien. El peor error que podemos cometer, es hacernos de vista gorda ante la problemática y pensar que se resolverá por sí sola, en algún tiempo. Sin duda, esto no es una moda, es el reflejo de nuestra indiferencia.
Como ejemplo, mi hermano de 8 añitos de edad, me comentó que en su salón hay un niño de nombre Rubén que lo molesta mucho, que ya lo ha reportado con el maestro, pero por lo que me dijo, deduje que el maestro no tiene control alguno sobre el niño, de hecho, mi hermano sabe que ya han hablado con su papá y que ni así el niño ha cambiado su conducta.
Lo anterior, me llevó a hacerme otra pregunta ¿qué pasa con los padres de hoy que no tienen ningún control sobre sus hijos? Porque en lo personal, me enseñaron que mis acciones tienen consecuencias en la vida, y me explicaron las razones por las cuales ocasionarle sufrimiento a los demás era malo, me dijeron que todos tenemos derecho a ser respetados, pero la obligación de respetar a los demás también, y yo lo entendía, y mi hermano lo entiende, y por lo tanto respeta, entonces, ¿por qué los demás niños no lo hacen? Y vuelvo a concluir lo mismo, probablemente se encuentran inmersos en un ambiente hostil, educados por la televisión y el internet, sin supervisión de sus padres que tal vez estén sumamente ocupados para hablar con ellos, para hablarles de lo que a mí y a muchos de ustedes sí les hablaron.
No es mi intención juzgar a nadie, pero me parece que sí se trata de un foco rojo, una señal de alerta tanto para los padres de familia de los niños violentos, de las víctimas y sus familias, así como para las instituciones educativas.
A todos se nos llena la boca diciendo que este país debe cambiar, que estamos cansados de gobiernos corruptos, de los salarios mínimos que se convierten en nulos ante los precios del mercado, de violencia en las calles, etc. Todos queremos un futuro mejor, pero ¿cómo podemos siquiera aspirar a eso cuando no nos esforzamos ni un poco por hacer lo que nos corresponde?
Este es el momento preciso para cambiar de actitud, para dejar de insultar a los demás, de olvidar los prejuicios, de discriminarnos entre nosotros, de ser valientes y enfrentarnos a lo que más dolor nos causa, y decidir sanar, por nuestro propio bien, para poder educar a los niños con amor y esperanza, y que sepan y entiendan que sí bien las cosas no están excelentes, tenemos la capacidad de hacerlas mejorar.
Sólo entonces podremos aspirar a un futuro mejor para todos.
Comentarios
Creo que los niños que expresan violencia o dan violencia es porque los padres no les prestan atención y lo que quieren es realmente que sus padres le den la atención aunque sea a través del maltrato o regaño. Lamentablemente las personas están más enfocadas a las cosas materiales en vez de dedicar tiempo a los niños. En fin es algo realmente lamentable y detestable para los niños. Saludos
Es verdad esperamos que el mundo cambie sin mirar primero nuestras acciones y lo que estamos enseñando a quienes vienen atras de nosotros. El cambio empieza por cada uno y dejar de mirar lo que hacen los demas. Es muy importante retomar la educación, valores y principios .