Antes de cualquier procedimiento, el equipo de anestesiología realiza una evaluación preoperatoria completa.
Comorbilidades médicas: Las afecciones como la enfermedad cardíaca, la diabetes, la obesidad y el asma aumentan el riesgo quirúrgico. La apnea obstructiva del sueño (AOS) es especialmente crítica, ya que altera la forma en que los pacientes responden a los opioides y manejan sus vías respiratorias.
Medicamentos y alergias: Todos los medicamentos recetados, suplementos de venta libre y reacciones adversas previas a la anestesia general se documentan. Ciertos medicamentos (por ejemplo, anticoagulantes o medicamentos específicos para bajar de peso) pueden necesitar ser suspendidos temporalmente antes de la cirugía.
Anatomía de las vías respiratorias: El anestesiólogo evalúa la movilidad del cuello, la apertura de la boca y la estructura de la mandíbula para anticipar cualquier dificultad potencial con la inserción de un tubo de respiración.
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