Para la generalidad de las personas, el verano tiene una connotación de diversión, descanso, tiempo con la familia. Para muchas de las madres que trabajan, la llegada del verano es todo un reto.
Normalmente las mamás que trabajamos no tenemos el mes y medio de vacaciones que tienen nuestros pequeños (aunque nos encantaría!) a menos que el trabajo sea en una institución educativa.
Dado el caso, tenemos que buscar con anticipación quien nos va a cuidar a los peques, si un curso de verano es la mejor opción, algún familiar, una niñera, o si tendremos que trabajar de casa (en caso de que la empresa lo permita). En cualquiera de las situaciones es todo un reto encontrar la mejor opción donde nuestros hijos estén contentos y seguros, para que podamos continuar con las actividades laborales de manera normal.
En mi caso, este año ha sido bastante complicado. Después de buscar varias opciones, decidí que era mejor que mi peque estuviera en un curso de verano junto con niños de su edad. Encontré uno que se veía muy atractivo en cuanto a las actividades, con horario, ubicación y precio accesibles, incluso con estancia de más horas si era necesario. La primer semana transcurrió en calma y felicidad. Ella salía súper feliz de su curso y yo súper ftranquila de que estuviera contenta y en un lugar seguro. Llegó el fin de semana y todo se derrumbó. La calentura entre 38 y 40 grados durante tres días, las llamadas constantes al pediatra, las veinte medicinas, inyecciones, posteriormente la ida al pediatra, cuatro noches sin dormir. Duró 10 días con un virus que vaya a saber Dios de qué rincón del ultramundo de los virus mutantes salió. La pasamos muy muy mal. De más está decir que esa semana laboral mi rendimiento fue nulo (y aún no me recupero). Y no sólo eso, sino obviamente pidiendo días de descanso para cuidarla, buscando quien se quedara cuando yo tenía que ir a la oficina, etc.
Tomé entonces la decisión de que el lugar de ese curso de verano no es el mejor lugar para ella. Pero qué creen? aún faltan 4 semanas para que vuelva a clases. El día de hoy aún no está al 100% saludable y le sigo dando vueltas a la decisión. No tengo familia cerca, por lo cual estoy considerando llevarla visitar a mis papás (que viven en otra ciudad) y contratar allá una niñera conocida. Buscar otro curso puede ser una alternativa, pero a estas alturas siento que no sería tan fácil encontrar un lugar adecuado. Y si se vuelve a enfermar? Y si le pasa algo? Y si no la cuidan bien? Será que soy demasiado obsesiva?
Soñaré despierta. Y si pido 4 semanas de vacaciones por adelantado? Siii si, ok, MUY absurdo.
Es cierto que los niños a cualquier edad se siguen enfermando (verano o no) y las madres que trabajan tenemos que buscar enloquecidamente quien cuide al pequeño a última hora. O de plano pedir vacaciones sin ton ni son. Y tener siempre un "plan B". Ok, quizás mi problema es que no tengo un plan B bien armado. Tampoco tengo una buena opción para sobrevivir este verano con mi pequeña. Será que soy relativamente nueva en esto de la maternidad?
En cualquier caso, me gustaría saber qué hace las madres que trabajan en la vida real, qué durante las vacaciones, o incluso, cuando los pequeños se enferman y no los pueden llevar a la guarderia, al kinder o a la escuela.
Mamás que trabajan, me pueden compartir su "plan B" ?
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