EL EGOÍSMO DE LOS TIEMPOS QUE CORREN ó LA GENERACIÓN DEL YO

No tendría porque, pero aún; me sorprende el egoísmo de estos tiempos, cuando yo era chica teníamos que compartir todo: la tele, la comida, la recamara, el perro,  el coche y ¡hasta a los papás!, viniendo de una familia grande no había mucho espacio para el egoísmo; en cambio ahora, todos creen que la luna sale solo para verlos, se sienten hijos únicos o los reyes del universo, desde chiquitos cada quien su tele, sus juguetes , al crecer pues cada quien su coche , se ha  perdido la capacidad de compartir y junto con ella la capacidad de negociar, de ser tolerantes, y muchas cosas más; ahora lo mío es lo único importante .Y no importaría o al menos no importaría tanto si esa forma de conducirse por la vida solo afectara a la familia ,  pobres; pero al final, fueron ellos los que no educaron y los que tendrían que asumir las consecuencias; por desgracia ,no es así; estos seres egoístas salen al mundo y nos topamos con ellos en el transito, en el metro, caminando, en el súper y por qué no ¡hasta en la oficina!, eso fue precisamente lo que me ocurrió , hasta hace un tiempo, mi oficina,  un lugar tranquilo y armonioso .Hoy se ha convertido en un campo  de batalla, en donde estos seres egoístas luchan unos contra  otros, porque todos quieren hacer su “santa voluntad” diría mi abuela , las cosas más o menos se desarrollan así en un día normal: llega una y apaga el aire acondicionado por que tiene frio, sin importar que estemos a 26 grados ,ante los grito de los demás responde : “Yo tengo frio” , lo cual deberá leerse como “ los demás se friegan”, pero hay otro que tiene calor, siempre tiene calor, sin importar lo que diga el termómetro, así que se para y lo prende, la otra por supuesto que ¡no se va a dejar!  se para y lo apaga y así nos vamos tooodooo el día, que si el aire acondicionado se va a descomponer, ¡pues les vale!, que si la capa de ozono, que si la huella de carbono, que sí el bien común , bueno eso creo que ya no existe, desapareció ante  el primero yo luego yo y al último yo. Hay otra que llega y abre ¡todas las persianas! , Porque a ella le gusta trabajar con mucha luz, lo sorprendente es que ni siquiera pregunta ¿se puede? o ¿a alguien le molesta?, “pa q “dirían en mi pueblo, si de todas formas lo va a hacer, recuerdo cuando tenía esa edad y era mi primer trabajo no me imagino llegando y haciendo mi santa voluntad, como si fuera mi casa, en ese tiempo los nuevos nos adaptábamos a lo que había. Bueno y ya entrados en gastos, tampoco falta la que le toca comer a las dos, pero como sieemmpree  se le hace tarde;  pues le dan las tres y cuando llegan los del siguiente turno ¿se apura a comer? ¿se disculpa?, ¿se levanta?;  ¡PUES CLARO QUE NO!, si ella está comiendo,  ¡que se esperen o se vayan a comer a otro lado! ¡El colmo, es que  hasta en la publicidad se fomenta el egoísmo! últimamente hay un anuncio en el radio que dice:  “pasa tu amigo por ti y todavía tienes que escuchar su playlist” cada que lo escucho no sé si reír o llorar, además de que pasan por ti ,tienen que escuchar la música que tú quieres, supongo que a las  generaciones de hoy ,les suene de lo más normal ; a mí se me hace de los más desconsiderado, si te van a llevar, lo menos que puedes hacer  es chutarte la musiquita del compadre, comadre ,amigo o conocido  que te está haciendo el favor, pero ahora no es así; ahora además de que te van a llevar , tienen que escuchar lo que quieres, en el trabajo las condiciones tiene que ser las que tú quieres , y supongo que la vida se tendrá que adaptar también a lo que tú quieres , si así son como ciudadanos y como parejas ahora entiendo porque estamos como estamos.

 

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Comentarios

  • Hola Elena, los tiempos han cambiado en realidad, pero debemos aprender a negociar y enseñarles a nuestros hijos, nietos, que siempre en el pedir està el dar, si bien yo tengo calor, vamos a poner en un punto medio el aire, debemos aprender a ceder pero debemos de hablar para que los demas sepan nuestras razones, sino volvemos al pasado en el que habìa que aguantar todo por que còmo voy a pedir algo, si no me van a hacer caso, peero no podemos convertirnos en adivinas para el bienestar comùn, saludos. 

  • Gracias Aida Margarita por tomarte la molestia de leerme y por tus comentarios

  • Elena déjame decirte que comparto tu opinión en todo, efectivamente en algunas o la mayoría de las terapias se le dice a la persona que tiene que estar en el primer lugar de su lista de prioridades, preguntarse qué quiere, hacia dónde va y con quien quiere acompañarse, pero se ha mal entendido la situación y desbordado el egoísmo de una forma en que se niega al resto de la sociedad para hacer lo que a cada quien más conviene, se ha dejado de pensar y actuar con responsabilidad y sabiendo que mi libertad termina donde comienza la de los demás. Esperemos que poco a poco nos sensibilicemos y sepamos que el bien común está por encima de cualquier bien personal.

    Te saludo y felicito porque el texto es puramente anecdótico y ameno.

  • Yuri gracias por tomarte la molestia de leer el artículo y tienes TODA la razón

  • Esto se ha hecho así porque las mamás que antes educaban tienen que trabajar y dejan la educación a las escuelas, las muchachas que ayudan en casa o abuelos que ya se cansaron de educar a sus hijos o bien lo hijos no dejan que los eduquen, pobrecitos niños, con la ausencia de sus padres que trabajan mucho los consienten dandoles todo y permitiendoles también sus groserias en aras de que pobrecito no ven a sus padres si les va bien un rato por la noche o bien el fin de semana

  • Mil gracias por sus comentarios

  • Totalmente cierto es muy triste, y solo la nueva generación de padres de familia debemos romper esa cadena de egoísmo que empieza en el núcleo familiar. Es un gran reto sin duda pero debemos hacerlos o estamos condenados a vivir en el caos.

  • Buen día Elena, tienes mucha razón, a mi también me toco la epoca en que uno se tenía que adaptar al lugar y respetar a los demás compañeros, me toco compartir en familia nuestra televisión y la consola de la música.  Que tristeza da el ver que se han perdido los valores morales que nuestros padres nos enseñaron. Esos valores que te hacian brindarle lo mejor a los demás, sin importar si era beneficio para ti. Pero como dicen "tiempos aquellos", que yo creo no volverán.  Te mando un saludo muy afectuoso.

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