EL CUENTODE ADRIANA

9274788878?profile=original

El baile para mí es pasión empecé  a bailar, con 5 años, mi familia siempre me decía: Sara tienes muchísimo talento para el baile y desde entonces práctico ballet.

Os narrare mi historia:

Desde pequeña, mí gran pasión ha sido y será el ballet, siempre he querido competir y llego mi sueño….

Me presente a la competición de ballet de Nueva York, donde allí estaban todos los famosos bailarines de ballet, mientras practicaba una coreografía, que me había preparado mi profesora de ballet, por un momento me distraje, y cuando me puse de puntillas para dar el salto mas difícil de la historia, que me había costado mucho de aprender, incluso más de un  año, me caí.

Desde entonces estoy en el hospital, me dijeron que rozaba la posibilidad de no volver a  caminar, y para mi esa fue la fase más difícil de mi recuperación. Mi médico venia todos los días a verme, me hacia hacer ejercicios para ejercitar los músculos, para que  no se atrofiaran.

Un día, vino mí médico con una cara muy decepcionante y me preocupe un poco, mi médico me dijo:

 -Sara, se que esto es muy difícil para ti, pero tengo que decirte que no vas  a volver a caminar, lo siento…

Para mi ese fue el fin del mundo, cuando me dijo que no volvería a bailar, me eche a llorar sin parar, mis padres me consolaban, pero fue muy duro para mí superarlo, me echaba la culpa  de todo lo que había pasado… Mis amigas, venían a verme y  me apoyaron mucho en la situación, y me encanto que estuvieran allí conmigo todos los días hablándome de cómo iba todo por el instituto.

Al lado de mi habitación, había un chico bastante guapo, también paralítico, el jugaba al baloncesto y en uno de sus partidos se cayo.El y yo hablábamos todos los días, se llamaba Sergio era muy simpático, moreno de piel, pelo negro y ojos verdes .Cuando hablábamos me hacia sentir bien y feliz, su sonrisa siempre me alegraba los días, incluso me pregunte que si Sergio me gustaba.

Al día siguiente me desperté, y me fui con la silla de ruedas a la cafetería del hospital a desayunar, allí me encontré con Sergio, y me puse justo a su lado  charlamos un poco sobre nosotros, y me confeso: que le gustaba, que desde que me vio sintió que tendría que pedirme para salir. Pero yo le dije , que ahora no estaba para novios , que yo solo quería recuperarme , que daría todo lo que fuera por poder volver a bailar , el me comprendió y me dijo que esperaríamos un poco .Cuando termine de desayunar , me fui a mi habitación y empecé a pensar en mi futuro , me dio tanta rabia no poder volver a bailar , ni caminar,  ni disfrutar tanto como los demás , y pensé , voy a intentar a caminar  , no me rendiré.

 Cuando estaba apoyada en la cama para intentarlo, entro mi madre a toda velocidad, y me dijo:

 ¡Pero tú esta loca Sara!

¡Como se te ha ocurrido tal tontería como esta!

Ni se te ocurra volver a intentarlo. , mi madre se puso echa una fiera, pero comprendí, que lo que me decía mi madre era verdad que no debía intentarlo que lo mejor era reposar.

Me quede reflexionando sobre lo ocurrido, y pensé que mi madre tenia razón, pero yo también la tenía, porque no pensaba quedarme toda la vida de brazos cruzados y paralítica.

Así  que aproveche que mi madre se fue, y volví a intentarlo.

Me levante  poco a poco, hasta que de repente... Sentí los pies.

Aquello era impresionante, pero me caí enseguida. Cuando mi madre volvió se sentó en la silla y me hablo sobre lo ocurrido de antes.

Me dijo:

-Sara, estas paralítica ¿tu crees que lo que has echo esta bien?

-Mamá, te tengo que contar una cosa.

-Dime Sara.

Mamá cuando te has ido he vuelto a intentarlo, y me he puesto de pie, sentía las piernas, ¡mamá!

Sara ¿estas segura de lo que estas diciendo? Dijo con mucha duda.

-Si mamá, se lo tienes que decir al doctor, llévame a su consulta.

9274788688?profile=original

Cuando mi madre me llevo con la silla de ruedas hasta la consulta del doctor, estuve hablando con él, me dijo que eso era probable, pero que había poca gente que se recuperaba, pero que yo había sido una de esas y que había tenido toda la suerte del mundo entero.

El doctor, al día siguiente vino, y me dijo:

-Sara intenta ponerte de pie. Dijo con mucha seguridad.

-Vale, lo intentare doctor.

Me puse de pie,  pero no lo logre, me caí. El doctor estaba muy asustado, pero yo no me hice daño, pero me entro miedo de hacerlo otra vez.

Entonces me dijo:

Sara no te rindas, Lo conseguirás ¡ya veras!

Yo pensé, que no tenía que sentir miedo, porque mas miedo me daba quedarme toda la  vida paralítica sin poder hacer nada.

Entonces el doctor ya se iba por la puerta. Le dije:

-Doctor, ¡espera!

-Dime Sara, ¿que quieres?

-Doctor, quiero hacerlo, no tengo que sentir miedo, tengo que volver a bailar.

-Pues si eso es lo que quieres lo volveremos intentar todas la veces que haga falta.

-No me rendiré.

Me caí unas seis veces o mas, pero lo logre me puse de pie y pude dar tres pasos.

Fue impresionante, me sentí genial, fuerte, atrevida, lo que había echo era un paso mas en mi vida, a todas las bailarinas les pasa una lesión, pero la mía había sido  muy grave y tenia que seguir y no parar para poder volver a bailar.

Cuando volví a mi habitación pensé en la competición de Nueva York, pensé que seria mucho mejor, no dejarlo a medias, volvería a presentarme después de mi recuperación. Pero después me di cuenta de una cosa:

Me había olvidado de Sergio, hacia días que no hablábamos, porque le habían cambiado de habitación.Le llame a su habitación y me lo cogio:

-Hola

-Sergio, soy Sara.

-Ah hola, Sara. ¿Como va todo?                                        

-Muy bien, ¿y tú?

-bien ¿como vas con tu recuperación?

-Pues te tengo que contar una cosa, puedo caminar

¿En serio? Que suerte Sara, me alegro mucho por ti.

-Muchas gracias, Sergio de verdad, mañana iré a verte ¿vale?

-Claro, Adiós besos.

Cuando acabe de hablar con Sergio,  me fui a la cama. Cuando me desperté por la mañana, me fui a la cafetería a desayunar.Pero vino mi doctor y me dijo: Sara tenemos rehabilitación.

Me quede, decepcionada, porque quería ver a Sergio, pero también quería mejorarme.

Entonces le dije al doctor, puedes ir a ver a Sergio y decirle que no puedo ir a verle.

Fue a decírselo, me dijo que se quedo un poco decepcionado, porque quería verme, pero comprendió que era lo mejor para mí.

Después de meses, de esfuerzo y dedicación, me dijeron que estaba recuperada, que ya podía entrenar y poder volver a competir.9274788486?profile=original

Me presente a la competición en Nueva York, invite a Sergio.

Me salio perfecta la actuación, ¿Y sabéis que? Gane

Sergio y yo empezamos a salir, fui muy feliz, y así siguió mi carrera de bailarina.

Nunca te rindas, yo no me rendí, haz tú lo mismo, siempre hay que tener ilusión para poder seguir y es lo que hice yo, no perder la esperanza.

FIN

Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de Retos Femeninos para agregar comentarios!

Join Retos Femeninos