Que fácil y rápido se dicen “16 años”, tan fácil y rápido como los he visto pasar.
Las emociones se agolpan en la mente, el corazón, el estómago y, aún más profundo, en el alma. Empiezan a volverse un pensar y hablar cotidiano las frases: “parece que fue ayer”, “el tiempo se pasa volando”, “y todo lo que te falta”. Y no, no siento miedo, la verdad es que hay ocasiones en que siento… más que terror. ¿Que no debería de decírtelo? Tal vez, pero sería absurdo e incongruente ocultar algo que me lees en la mirada.
Nos encontramos, desde hace algunos meses, en la etapa de los “desacuerdos”. Si tú dices blanco, yo digo negro; si tú piensas que es urgente, yo pienso que es ordinario; si tú crees que no es tan importante, yo creo que es prioritario. Y podría seguir con un sinfín de ejemplos, pero ese no es el caso. El caso es tratar de cambiar la visión de estos “desacuerdos”.
Seguro estás pensando que es IMPOSIBLE, que tu mamá se volvió loca (un poco más) o que tendría que suceder un verdadero milagro (sí suceden) para que esto fuera posible.
A partir de este momento decido, y lo dejo a tu elección, ver esta etapa y las que vienen, como un mundo de contrastes, donde predomine la luz y no la oscuridad. Que esa luz del punto de vista de cada una, ilumine sin cegar, aclare sin desaparecer y brille sin aparentar.
A partir de este momento te manifiesto mi confianza absoluta, que antes te brindé en silencio, reconociendo que de esa forma no era nada útil. Y a partir de esta confianza te dejo saber mis temores, mis debilidades, mis errores, no para que los uses como reproche o venganza, sino que te sirvan para sacar a flote los tuyos, reconociendo que desde ellos puede surgir la mejor versión de ti misma.
A partir de este momento te digo, como lo he hecho tantas veces, que disfrutes al máximo cada instante de tu vida, porque cada uno de ellos es irrepetible y para atesorarse. Los de alegría, para recordarse; los de tristeza, para no olvidar las lecciones que nos brindan.
A partir de este momento recuerda que la felicidad está en ti y es un camino, no una meta. Constrúyela y disfrútala paso a paso, no trates de perseguirla hasta el cansancio y sin dejar huella.
Y nuevamente hoy te reitero mi amor y gratitud por elegirme como tu guía en esta bella aventura que es tu vida.
Te amo Antares Daniela, gracias por existir y Muy Felices 16!!
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