Dra. Lourdes Vega
Los niños y adolescentes, en la etapa del “estirón” tienen con frecuencia dolor en los huesos principalmente en las rodillas y tobillos. Este dolor es provocado por el acelerado crecimiento de los huesos, propio de esta etapa de la vida. Sin embargo, hay un tumor maligno, un cáncer de hueso, que silenciosamente puede crecer y provocar como primer síntoma un dolor insidioso que aumenta lentamente en intensidad y que a diferencia del provocado por el crecimiento, el cual se presenta principalmente por las tardes y noches, es éste que persiste a cualquier hora del día.
Detección y tratamiento
Es el cáncer de hueso más frecuente en niños y adolescentes, y no podemos predecir quien lo puede presentar. Sólo sabemos que afecta con mayor frecuencia a pacientes con estatura por arriba del promedio para la edad y que podemos sospechar su presencia cuando el niño refiere dolor en un brazo o pierna, y cuando se inflama esta zona.
Este padecimiento tiene como mejor aliado la falta de conocimiento, tanto en los papás como en maestros, e incluso en muchos médicos que ignoran que este problema existe, lo que ocasiona que cuando se diagnostica, en muchos niños ya se haya extendido a tal grado que compromete la salud del pequeño.
Cuando son diagnosticados oportunamente, tienen hasta un 60-70% de posibilidades de sobrevivir y aún más, muchos de ellos podrán evitar una amputación. Por el contrario, cuando el Osteosarcoma se detecta tardíamente, sólo podrán sobrevivir 2 de cada 10 niños, a pesar de amputaciones, cirugías en tórax y quimioterapia.
Las herramientas actuales para combatirlo son la cirugía y la quimioterapia. Durante mucho tiempo se pensó que la única alternativa era la amputación, pero la evolución de los pacientes fue fatal en el 100% de los casos cuando sólo se operaban. Posteriormente, se descubrió que la quimioterapia podía ofrecer mejores expectativas a los pacientes al grado de que ahora se puede alcanzar la curación de 7 de cada 10 pacientes con tumores que no se han extendido a otra parte del cuerpo.
Recientemente, se han descubierto nuevas terapias contra este tipo de cáncer en un intento por ayudar a los niños evitando la invasión a los pulmones. Uno de estos agentes tiene el nombre de Mifamurtide, medicamento que sin ser quimioterapia, actúa logrando que el propio sistema de defensa del paciente destruya las células tumorales.
Una nueva era en el tratamiento contra el cáncer se hace presente, con medicamentos más dirigidos hacia las células tumorales y que respeta las células sanas de los pacientes para brindarles una mayor esperanza de vida. Estos agentes serán todavía de mayor utilidad, cuando se sumen a una detección más oportuna, por lo que siempre será recomendable acudir al médico ante cualquier duda o inquietud sobre dolores, molestias o quejas que el pequeño manifieste.
Dra. Lourdes Vega Vega
Directora Médica de Hospital Infantil Teletón de Oncología
ExPresidenta de la Agrupación Mexicana de Oncohematología Pediátrica, A.C.
Colaboración de Fundación Teletón México
“El compromiso es una decisión, no un acto obligado”.
Bojorge@teleton.org.mx
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