Si supieras que hoy es tu último día y mañana te vas a morir, por lo tanto tienes por delante 24 horas para hacer lo que quieras y disfrutarlo al máximo... ¿Qué harías? ¿Que personas intervendrían en tus planes?
¿Ya lo pensaste? ... Entonces ahora te pregunto: ¿Por que esperar a tener una sentencia de muerte y no comenzar de todos modos mañana mismo? ¿Cuál es el temor que aparece? ¿Que perderías y que ganarías?
Vivimos una sola vida en este cuerpo, y a medida que pasan los años vamos sintiendo la rapidez con que el tiempo corre, y con ella, las sensaciones de aquellas asignaturas pendientes que no nos atrevimos a concretar. Tal vez sea un viaje, un estudio, una práctica, una relación, una conversación, una vocación. La vida fue concebida para que podamos desplegar nuestros dones y buscar lo que nos inspira para estar plenos. Si así no lo estamos haciendo es porque no comprendimos entonces para que hayamos venido a este mundo.
Existen muchos ejemplos de personas que se han enfrentado a enfermedades o síntomas "terminales", y como esa noticia los impulsó a transformar la crisis en una oportunidad para replantear la forma en que habían estado viviendo hasta ese momento.
En los últimos años los seres humanos desarrollamos tecnología de avanzada en comunicaciones, pero no aprendimos a conversar de lo que nos cuesta y necesitamos.
En el mundo de las organizaciones se habla mucho de la calidad, pero cada vez se trabajan mas horas y de manera estresante. Incluso en los países donde se están reduciendo la carga horaria de trabajo, no se ve un incremento en el disfrute de las horas libres.
Existen cada vez mas lugares para des estresarse y centros de SPA para relajarse, pero sin embargo se toman cada vez mas ansiolíticos y antidepresivos, y nos cuesta quedarnos quietos y en silencio.
Lo que podemos identificar es que la capacidad para disfrutar en los distintos ámbitos de la vida, no depende de la tecnología ni de los lugares donde estamos, es decir, el disfrute no proviene desde afuera, sino que es una actitud y una habilidad que se puede aprender, desarrollar y mantener.
FRAGMENTO DEL LIBRO DISFRUTAR (como si hoy fuera tu último día)
IGNACIO L. M. TRUJILLO.
Comentarios
gracias por la reflexion nunca habia pensado que a mi edad todavia podia disfrutar de algo.
Gracias, excelente reflexión de vida, un abrazo!