DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER 2012
Mujer...Mujeres. Cuánta historia, cuánto ultraje, cuánto esfuerzo, cuánto sentir y ¡¡CUÁNTA VIDA!!
Desde el inicio de la humanidad, cuando no se nos consideraba mas que un objeto o medio para la procreación, o para desahogar los instintos...después para el placer, para la dominación, el sometimiento, el trabajo, la casa, la crianza de los hijos, la responsabilidad más alta que es la de formar nuevos seres humanos, las mujeres no hemos sido valoradas como una obra perfecta.
Sin embargo, también, ¡cuánto nos hemos equivocado! ¡Cuán frágiles nos hemos sentido a veces, muchas veces! Ante el hombre, ante el amor, ante el sabotaje que nos hacen nuestras propias emociones. Nos entregamos, damos, nutrimos, creemos, confiamos...
Pero el mundo en su eterno e interminable girar, sigue dándonos la oportunidad de rectificar y de embellecerlo, a pesar de todo, de la falta de oportunidades, de tener que pelear para que, primero, se nos considerara personas, y después, para no ser ciudadanas de segunda clase, sino con todos los derechos, con equidad y justicia.
Mujeres de todas las clases, de todas las épocas, de todas las razas, de todas las condiciones. A veces amigas incondicionales. Otras, las peores enemigas, dañándonos entre nosotras. Y siempre, enmedio, el hombre.
Hoy, con nuestro cambio de actividades, con la conquista de nuevos espacios, con nuestro empoderamiento, el hombre se siente perdido, confuso ante una situación a la que no estaba acostumbrado, para la que no estaba preparado. Cuánta inseguridad le ha causado al hombre nuestro ascenso, ver que ya nos somos "un animal de cabellos largos e ideas cortas", sino que podemos competir en todos los ámbitos. Por eso ellos también se sienten perdidos. Tienen miedo.Muchos, los verdaderos hombres, que asumen este cambio, lo superan y ennoblecen, participando con la mujer en la creación de un nuevo mundo. Otros, los inseguros, los misóginos, agreden. Se aprovechan de lo único en lo que no podemos superarlos: su fuerza física.
Pero aquí seguimos, como guerreras mitológicas, en la trinchera de cada día, con nuestras características peculiares y singularísimas del ser mujer: la intuicion, el cuidado por los detalles, la minuciosidad, la ternura, la capacidad de análisis, la emotividad, la palabra, ¡la vida! Sí. porque nuestra misión esencial sigue siendo la de recibir, transmitir y conservar la vida, no sólo a través de la maternidad física (ese sentimiento inigualable de ser "la cuna" de otro ser humano), sino la maternidad ejercida a través del trato con el otro, de educar, de trascender hacia los demás, de guiar, cuidar, de transmitir los valores, de nutrir en el amor. Alguien dijo que cuando educas a una mujer educas a toda una familia...y después al mundo entero.
El reto que tenemos hoy es enorme. Por eso, como diría, Claudia Casas Alemán: ¡Nunca ha sido más difícil, pero también, más emocionante, el ser mujer!
En la biografía de todas nosotras, incluso en las que se sienten más fuertes o pueden llegar a ser verdaderas enemigas, hay siempre una lágrima: de alegría, de tristeza, de pena profunda, de arrepentimiento, de gozo, de emoción...
A pesar de las circunstancias particulares de cada una, somos valiosas, somos fuertes, somos poderosas, somos invencibles y gracias a nosotras, el mundo es más bello de lo que podría ser sin nuestra presencia.
Hoy, mujeres del mundo entero, las que se han sentido o creen estar rotas, las exitosas, las tristes, las alegres, las profesionistas o las amas de casa (que también es una profesión), las jóvenes o las mayores, las que tienen todo un horizonte por delante o las que ya vislumbran el ocaso; las abrazo con toda la fuerza de mi corazón, pegado y cosido muchas veces, pero que sigue palpitando por la esperanza de un nuevo bosque, de ése donde se recrean y se realizan los sueños, de un refugio para la humanidad que esté pleno de verdad, rectitud, luz y AMOR.
Mujer ante un espejo roto
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