¿Cuándo dejamos de observar el mundo mexicano antiguo?

Fabiola Guerra Ugalde

Decían los antiguos, mientras exista el mundo existirá México Tenochtitlán como el centro patrimonial más grande del continente. En ese escenario debemos embellecernos al identificarnos con nuestros íconos.

Mueres y naces con la historia, la materia prima de la vida. Vivimos en una patria eterna que no muere, ¡Vive!. Abandonar nuestro pasado es como perder nuestra propia sombra. Ebrios de su arte (azteca, olmeca, maya, etc.) sobrevivimos el ocaso y la perdida.

Tenemos en el caso de la cultura teotihuacana colores flamantes y rojos. Aprendamos a  restaurar, reparar, visitar, cultivar. Olvidar nuestras raíces le da a nuestras vidas un color de cirio. ¿Estamos lejos de nuestros vestigios? Restauremos nuestras vidas a partir de nuestras ruinas. El deseo del hombre de

conocer y percibir no debe perderse.

El  México arqueológico debe reconciliar diferentes puntos de vista con la complejidad del collage moderno. Una arqueología que sea al mismo tiempo poesía y militancia y lazos con ciudades satélites y calles especializadas de un estilo alegre, decorativo e ingenioso. El viaje es una metáfora; -sentir que lo conocido se mete en medio de lo desconocido, el misterio-

México hace volar muchas plumas de la imaginación, debería de ser el mejor lugar del mundo para rehacer vidas. Una cultura nace cuando un alma grande despierta.

Nuestra visión del tiempo y sus maravillas debería de ser una Biblia. Sin duda alguna encontrar el paraíso en la tierra no será un rompecabezas divino. Penas y tristezas se echan al olvido cuando recuperas “algo” que tenias perdido y todo cambio trae cosas nuevas “fe”. Los años vuelan como minutos porque,  “la vida es la aventura y sus pasos”.  

Los dioses nacen aquí de nuevo con obras parcialmente restauradas; con los nuevos proyectos hidráulicos y los jardines de terraza que transforman la tierra estéril en exuberantes jardines comestibles que incluían los tres alimentos básicos en toda la América prehispánica: frijol, maíz y calabaza. Tenochtitlán, cuerpo acuático. Un vínculo con el agua y una embajada con el mundo exterior. Todo un universo intercultural como para implantarte  una nueva personalidad. La belleza es una fuerza de la naturaleza y se halla en una profunda relación simbólica y casi mística con la extensión, con el espacio, con el cual y por el cual quiere realizarse.

¿Porqué no darle al pasado una re-interpretación.  Los cursos de agua se utilizaban para conectar piscinas con significado histórico y mítico a través de esculturas monolíticas y representaciones simbólicas para poder reafirmar la conexión del Imperio azteca con las cosmografías míticas y con los imperios precedentes.

 En la felicidad te permites soñar y vagar en una montaña mágica donde impregnarse de vida. Después de todo es en este siglo donde las gratificaciones instantáneas son regla; “hazlo por placer y no por deber”.  Por añadidura,  las relaciones sociales  se constituyen de un gran poder de donación de la propia  persona. Ya lo sé, el esfuerzo produce una cercanía sudorosa con nuestros dioses prehispánicos. Siempre es un continuo caminar arriba y adelante. Áreas de sol intenso y  viento nos acompañan. Todo con el único propósito de encontrarnos con la que un día fue una masiva pirámide de la muerte y que paradójicamente;  no visitarla equivale a ser arrebatado de la vida. Es una pelea que le debemos a nuestro pasado.

Nuestros anhelos no sólo son una promesa sino una presencia. Es el esfuerzo el que  corona la plenitud. Juntos hombre y arquitectura creamos necesidades.  No hemos sabido dar mayor expansión de nuestra propia identidad como pueblo, porque para ello habría que cultivar cualidades olvidadas. Necesitamos tener un país abierto, dejando de ser carnada humana para los dioses pero también acercándonos a nuestro maravilloso pasado que aún hoy irradia una fuerza hipnótica.

¿Por qué lo que hoy es una novedad mañana es una antigüedad?

http://fabiolaguerraugalde.crearblog.com

Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de Retos Femeninos para agregar comentarios!

Join Retos Femeninos