Hay auténticas historias donde las afortunadas parejas han encontrado un amor verdadero, que según la psicología es capaz de integrar: intimidad, pasión, compañía, romanticismo. Es cierto que la primera fase: el enamoramiento, es un periodo donde nos sentimos de maravilla, todo en nuestra vida encaja, hemos encontrado a la persona perfecta, sin ser conscientes que es así de perfecta porque así la vemos, porque hemos proyectado sobre ellas, nuestras fantasías de cómo nos gustaría que fuera.
Cuando poco a poco el imaginario se va derrumbando ante la realidad, comenzamos a ver cómo es la persona realmente y decimos que nos hemos desenamorado, que me ha decepcionado, no es lo que yo pensaba que fuera. Ciertamente es así, pero no es la otra persona la que nos ha decepcionado: nosotros nos hemos auto-engañado.
Esta es la fase más importante, porque aquí es cuando hemos de decidir si seguimos o no hacia adelante ACEPTANDO a la persona tal como es y no como a nosotros nos gustaría que fuera. Es lo que marca el paso del enamoramienro, al AMOR: aceptar lo bueno y lo malo del otro, conocer sus miserias, heridas y cicatrices y curarlas para ayudarlo a que sanen.
Es el momento donde muchos, y me atrevo a hablar en género masculino salen corriendo, huyen despavoridos muertos de miedo. Sí, es el miedo el que también impide que el amor entre en nuestras vidas y las llene, y las complique con sus momentos de alegrías y tristezas.
A lo mejor la clave está en vencer nuestros miedos en todos los sentidos.
¿El amor existe?
La mayoría me confiesa que: sólo una o dos veces han experimentado en su vida el amor... Bueno, no faltó la amiga que me dijera que ¡4 veces se había enamorado!
Yo esperaba escuchar características especiales de la otra persona, que hacían despertar el amor.
Pero descubrí que la emoción y sensaciones que despiertan en el cuerpo y ser interior, son las señales para que alguien defina una experiencia como amor de otra que no lo es.
Y tiene que ver con que te sientas totalmente cómodo con tu pareja, siendo tú mismo.
¿Sabes qué? Concluyo que el amor sí existe, pero que es mucho más sencillo, que por querercomplicarlo muchos no lo encontramos (me incluyo).
Es una magia, es un hechizo que nos seduce súbitamente como bandido y nos flecha el corazón irremediablemente…
Son instantes en que nuestro ser y nuestro corazón se funden en un sentimiento de ternura, atracción y armonía con la otra persona, al mismo tiempo.
Pienso que todo el significado del amor no se puede congelar con una palabra, así como la palabra “arcoiris“, no puede capturar todo el color y la belleza que contiene…
¿Sabes qué acabo de descubrir? Que sí he experimentado el amor en mi vida, y varias veces…
Y si te has preguntado más de una vez: ¿DONDE QUEDO EL AMOR?
LA RESPUESTA ESTA EN TU CORAZÓN… SOLO DÉJALO FLUIR Y QUE CREZCA.
ANÓNIMO.


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