El día 11 de abril, la reconocida periodista Carmen Aristegui envió a los cuatro contendientes a la presidencia de la república, una invitación para asistir a su programa y de batir los puntos que son de interés para los ciudadanos y que nos pudieran dar una perspectiva mejor de ellos para razonar mejor nuestro voto.
Este debate estaba propuesto para que tuviera una señal abierta, y de esta manera cualquier otra radiodifusora o televisora pudiera “colgarse” y se diera una cobertura más amplia del evento.
Desafortunadamente este debate no se va a poder llevar a cabo debido a que 2 de los candidatos declinaron dicha invitación.
Por un lado, Enrique Peña Nieto a través de su vocero, sólo declinó la invitación sin dar una explicación al hecho; sin embargo gustoso aceptó ir con Maxine Goodside, para recibir los acostumbrados halagos y no tener que sufrir con preguntas que pongan a prueba su capacidad o templanza en condiciones adversas, o con cuestionamientos acerca de su desempeño en el Estado de México.
Por otro lado Josefina Vázquez Mota, argumentó que no podía ir debido a que tiene un compromiso en Nuevo León el día propuesto para el debate. Su excusa resulta débil ya que tuvo el tiempo suficiente para organizar su agenda y no rehuir dicho debate.
Es lamentable que Enrique Peña y Josefina Vázquez, sigan confiando tan sólo en un “físico bonito” o una “sonrisa permanente” para llenar los espacios de programas bobalicones y vacios, en lugar de asistir a programas y debates que los desnuden ante los electores.
No deben olvidar que hace 6 años, López Obrador sintiéndose puntero en las preferencias electorales, no asistió al primer debate que se dio entre candidatos y este hecho redundó en una caída grave en la intención de voto hacia él...
Exijamos desde ahora el compromiso de ellos para confrontar sus propuestas, y que no pretendan los evaluemos a través de entrevistas y programas bufos que tan sólo sirven para esconder una realidad que cada día nos lacera más.
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