¡¡¡Hola Amigas de Retos Femeninos!!!
¿Cuántas veces hemos tenido una discusión y soltamos la lengua, a todo lo que da para después cuando se nos pasa la emoción tóxica y reflexionamos, nos sentimos peor porque nos damos cuenta que hemos dañamos, a nuestra contraparte?
Lao-Tse escribió que todo lo externo, pasa primero por lo interno, es decir que al expresar nuestras palabras al exterior primero debimos de haberlas pasado por lo interno, osea por nuestra mente, e incluso, cuando conocemos la parte vulnerable de nuestra contraparte , sabemos que si los atacamos con tal o cual tema, justamente eso le va a doler y a tocar sus fibras sensibles como el hablar de: sus hijos, de su familia, sus amigos, su pasado personal, atentando con su autoestima, ó simplemente le movemos su ego, lo que es suficiente para acabar con solo palabras a las personas.
Hagamos un ejercicio, voy a hacerlas pasar por un mal momento, por favor toma una hoja en blanco y un lápiz. Divide la hoja en dos partes justamente a la mitad a lo largo, de un lado escribe Diálogo de columna izquierda y en la otra escribe Diálogo de columna derecha.
Ahora, trae a tu mente un mal momento que hayas pasado con una persona, y pregúntate ¿Cuál fue el diálogo de la discusión? y en el lado derecho escribe cada texto de lo que dijiste. En el lado izquierdo apunta lo que pensabas de esa persona mientras discutían y que no le dijiste?
¿Te das cuenta de algo? Usualmente lo que pensamos es más fuerte que lo que decimos y pensamos ¿Porqué no le dije esto?, Le hubiera dicho aquello, quizás simplemente le hubiera dicho cuánto lo amo y no lo dije. En ocasiones, lo pasamos por filtros otras, si no es que la mayoría de veces cuando confrontamos una diferencia, nuestra mente baila y se calienta al son de la discusión, la consecuencia de ello es que herimos, maltratamos y matamos ideales, sueños, sentimientos e intenciones y acabamos con diferencias, perdemos las amistadas y hasta acabamos solas.
Te sugiero hagas el ejercicio con diferentes personas con las que hayas tenido algún conflicto, de tal forma que puedas reaccionar y concientizar lo que pasa por tu pensamiento. ¿Con quién eres más hiriente? ¿Qué te refleja esa persona o que viviste con ella que te dispara esos pensamientos? La Biblia en Mateo 15: 11-18 dice que “No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.” Ya que “Lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre.” Y no solo contamina, también mata como lo mencioné antes, o como lo dice en Santiago 3:6 “Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno e inflama el curso de nuestra vida.” ¿Cuántas veces hacemos de nuestra vida un infierno por lo que decimos ó no dijimos? Esto lo podemos combatir con lo que también dice la sagrada escritura en proverbios 16:24 “Panal de miel son las palabras agradables, dulces al alma y salud para los huesos.” Ya que el alma es la que nos hace vivir en armonía con nuestro universo y los huesos es lo que nos sostiene de pie. Y si las palabras pasan por la mente y atraviesan el corazón, entonces “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.” Proverbios 4:23 Las palabras que usas, dicen mucho de ti, puedes dar vida o muerte, maldicionesó bendiciones. como lo dice en Deuteronomio 30:19 “Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia.” Esto es un mandato, una ordenanza que escojamos ante todo dar vida y dar bendiciones, que la vida nos lo responderá al ciento por uno, ya sea lo bueno o lo malo ya que lo que siembras, eso mismo cosechas, pero la elección viene de nosotras. ¿Qué quieres que digan de ti tus palabras? ¿Cómo quieres que te recuerden por lo que dijiste? ¿Las personas que te rodean son mejores personas por lo que le dijiste? Simplemente reflexiona lo que proviene de tu diálogo interno, ¿Pones filtro antes de exteriorizar lo que quieres realmente decir? Si no haz lo que dijo el otro maestro iluminado Buda ponle tres filtros a tus palabras antes de escupirlas. La historia dice más ó menos así: Uno de sus alumnos llegó y le dijo: Maestro, andan hablando allá afuera de ti. -A lo que Buda preguntó -¿Y sabes si es verdad?- No maestro a decir verdad es un chisme.- ¿Lo que dicen edifica?- No maestro tampoco.- ¿Entonces son palabras amables? – No maestro, tampoco.- Bueno si no sabes si en realidad es verdad, no son palabras amables y no edifica, pues entonces no lo quiero saber. Sin embargo como mujeres cuando alguien nos dice que andan hablando de nosotros, nuestra cabeza empieza a taladrar nuestra mente y no nos damos cuenta de lo fácil que es poner los tres filtros y seguir en armonía con la vida para seguir de pie ante la misma, nos dejamos arrastrar por lo que fue una suposición o un punto de vista desvirtuado de nuestra persona que es la opinión de los demás y no la nuestra, pero además doy más peso a lo que dicen que a lo que yo me valoro como mujer. Hay un dicho popular que dice “No es que me digas perro sino la perra forma en que me lo dices”. Si de hoy en adelante vamos a cuidar lo que exteriorizamos poniendo filtros a las palabras que cruzan nuestra mente, ¿porqué no ponerle un tono suave y amable como dicen los proverbios?
Te mando un fuerte abrazo, hasta la próxima…..
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