Los padres de familia desean ser valiosos como padres, como proveedores y como ejemplo a seguir. ¿Utopía? Si eres como yo, seguramente antes de casarte tenías tres teorías sobre cómo criar a tus hijos. Hoy tal vez tengas tres hijos y ninguna teoría.
Y es que cada vez más, sin importar el nivel de esfuerzo, las respuestas más recurrentes a la hora de buscar comunicarnos con nuestros hijos son: “casi nunca te veo”, no me entiendes” o “es mi vida”, limitando la relación. Al final, muchos padres terminan atrapados entre el remordimiento de ser demasiado duros o la culpa de estar ausentes. Por su parte, los hijos se sienten incomprendidos desde muy temprana edad dificultando una sana comunicación.
Pero ¿cómo detectar las señales de una comunicación deteriorada o de que ésta se saldrá de control? Simple. Cuando en la comunicación se presente la siguiente dinámica o una similar: te ignora-le reclamas, te grita-lo reprendes, te exige-lo amenazas, te evita-lo castigas. Si te identificas con alguna de ellas, puede ser señal de que no hay un equilibrio en la relación.
Pero no importando cuán deteriorada esté la conexión, a partir de hoy puedes comenzar a tomar decisiones que ayuden a generar oportunidades de comunicación con tus hijos, fortaleciendo el vínculo emocional entre ambos y el sentido de familia. Lo único que necesitas es compromiso, enfoque y acción. Si deseas construir lazos aún dentro del caos, estos 5 elementos te permitirán equilibrar la relación y acercarte a tu hijo(a):
- Guíalo con un interés personal: Nadie se interesa por ti hasta que tú no te interesas por ellos. Si quieres que tu hijo(a) te escuche, primero debes escucharlo tú a él. Muéstrale un real interés por ayudarlo a lograrlos. Nadie se cierra ante aquel que quiere apoyarlo a convertir sus metas en realidad.
- Guíalo con precisión: Los límites dan seguridad y estructura a los hijos. Nunca confundamos ausencia de disciplina con sinónimo de amor. Tú eres quien establece las reglas (sin ir a los extremos, ni hacerlo de forma agresiva). Esta claridad en la comunicación evitará conflictos.
- Guíalo con consecuencias: Para los hijos jóvenes, su independencia es su mayor interés, dales libertad. Es decir, ayúdalos a responsabilizarse haciéndoles saber cuáles son las consecuencias de sus actos y cúmplelas cuando se presente la ocasión. Esto les permitirá a ellos tomar mejores decisiones.
- Guíalo con seguridad: Déjalos elegir en situaciones que tú consideres seguras y respeta sus
decisiones.
- Guíalo con tu ejemplo: Muéstrales valores, confianza y amor para que ellos tengan un parámetro a seguir cada vez que se dirijan a ti. Verás la diferencia.
La mejor forma de vincularse sanamente con los hijos, sin importar su edad, es procurando que amor y el respeto sean los elementos principales de la comunicación. Si se logra esta maravillosa combinación, no habrá momento para propiciar conflictos.
*Autora del libro ¡Dale Next!, Editorial Urano.
Colaboración de Fundación Teletón México.
“Los sueños se cristalizan con esfuerzo”
Bojorge@teleton.org.mx
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