Buenas noches, Doña María

9274736668?profile=original

 

Hola Doña María:

 

No quería por molestarte tan tarde, pero quería disculparme contigo por no llevarte tus rosas. ¿Sabes? he estado muy ocupada, me han pasado muchas cosas, la mayor parte de todas, han sido buenas, de las malas ya debes de estar enterada, siempre me pareció que podías leerme el pensamiento.

 

El otro día que estuve contigo me sentí muy bien, ese día en especial había sido muy pesado para mi, abrumador... Recuerdo que sencillamente me abrazaste y me diste mi vaso de leche con galletas que tanto me gustaban. Cuando desperté supe que algo bueno quisiste decir con eso "esto también pasará".

A veces me hubiera gustado heredar tu sangre fría, esa capacidad que tenías de soportar el mas fuerte de los golpes sin perder la compostura. Pero no, soy mas visceral ¡creo que en eso salí a tu yerno!

El otro día no se qué estaba pensando, fui al mercado y pasé por el puesto de doña Consuelo, como ya es invierno, trajo batas de franela para vender. Ví una, era linda, color verde limón con un poquito de encaje en el cuello y un listón blanco. Los botones eran como cristales brillantes, la toqué, suavecita, suavecita... ¿Sabes? iba a comprarla, pero de pronto recordé que ya no la necesitas. Eso siento feo en ocasiones, me encanta llenar mi vacío existencial comprando cosas que no necesito, pero se me hizo un nudo en la garganta cuando recordé que ya no tenía a quien llevársela. Mis hermanas se enojaban conmigo, ¿Te acuerdas? porque solo te ponías las batas que yo te regalaba. Yo no quería que te vistieran así, con ese vestido gris y feo, pero donde manda capitán... Por cierto, hice lo que sé que hubieras querido que hiciera, a veces, la gente me pregunta por tí, las primeras ocasiones era muy doloroso y me limitaba a decirles que te habías ido. Ahora cuando alguien me lo pregunta, solo les contesto "muy bien, bendito Dios, ya no está enferma". La gente se calla, deja de picarle a la herida y técnicamente, no tengo que mentir para sacarme de encima a esa bola de morbosos.

Mi amiga Leonor a veces viene a casa, sigue empeñada en regresarme al buen camino, en ocasiones me aburre su perorata y finjo como que la escucho pero me pongo a pensar en otra cosa. Ella dice que solo estás durmiendo y sabes, quisiera poder creerle, pero la única neurona científica que queda en mi cerebro no admite siestas tan largas. Mi mamá está encantada con la ampliación que le hice de la foto que me diste, quedó muy bonita, le puse un marquito color caoba y mamá la colgó en la sala de la casa. Tuve que mandarla arreglar, los años que estuvo escondida en mi libro la dañaron un poco, pero no podía guardarla en otro sitio porque si la hubieran encontrado, seguro que ya no la tendría. El que no está tan contento es mi papá, dice que ahora lo vas a estar viendo a toda hora.

Abuela, no se que me pasó en estos 365 días, no lo entiendo, de pronto soy un poco mas... estable y un poco menos yo. A lo mejor los años empiezan a afectarme. Estoy replanteando muchas cosas en mi vida, eliminando y sumando elementos. Quisiera poder contarte todo esto en persona. Mi rosal está floreciendo aunque sea invierno. Tomé una muy buena decisión, aunque a algunos les pareció una locura, pero creo que es lo mas sano que podía haber hecho. Claro que no deja de doler a veces, como ahora, pero esa situación ya no me va a seguir haciendo daño. Así que despreocupate. 

 

Abuela, espero no haberte molestado mucho. No se si existe o no el paraíso, si todas esas cosas en que creemos son solo un pretexto para no ver la tumba como el final del camino, pero te prometo tener fe. No puedo visualizarte encerrada donde estás, cuando cierro los ojos te miro caminando entre las estrellas. Es una tontería pero a veces me quedo viendo hacia arriba y me pregunto en cuál de todas estás. Seguro es una de las mas brillantes y bonitas, ¡Doña María de los Ángeles no se conformaría con menos que eso!

Es casi medianoche, estoy cansada y debo dormir, solo te quiero darte una última explicación. No quise verte después de todo aquello porque simplemente no tuve valor de hacerlo. No podía hacerle frente a perderte a tí también, en ese momento no tenía fuerzas para eso. Perdóname, ¿Si? se que lo entiendes, carajo, tan grandota y lo sonzo no se me quita.

Espero que vuelvas pronto a visitar mis sueños, en los que puedo verte, oler el agua de colonia que usabas, y describirte de qué color es la bata que llevas puesta y si tiene florecitas de colores grandes o pequeñas. Te amo, pero eso mejor me lo ahorro, siempre lo supiste. Salúdame mucho al abuelo, dale un beso de mi parte y por favor, abracense de vez en cuando.

 

Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de Retos Femeninos para agregar comentarios!

Join Retos Femeninos