Amar

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de su abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuánto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerlo sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido. Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios límites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos. Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión humilde del Hombre, como una manifestación humilde y palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada “ser humano”, de la cuál tú formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto sus facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados oscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo, aunque sea la más humilde de todas las notas musicales.

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Comentarios

  • GRACIAS POR SUS COMENTARIOS, QUE DIOS LES  BENDIGA  HOY Y SIEMPRE. FELIZ NAVIDAD Y LO MEJOR PARA EL 2013.

  • Hola Mónica:
    Muchas Gracias por compartirlo, me encanto tu explicación!
    Saludos y Feliz Navidad y próspero año nuevo.

  • Hermoso texto, gracias por compartirlo...

  • images?q=tbn:ANd9GcQncVosY23A0rveDxKuCbB1xsMyi26igeFHvuo9WYLBPMrUHth1JA

    MONICA ES UN GUSTO SALUDARTE, Y LEERTE QUE BELLA INTERPRETACIÓN DE LO QUE ES AMAR, ME ENCANTO.

    QUE DIOS TE BENDIGA Y TENGAS UNA NAVIDAD LLENA DE BENDICIONES.

  • Qué padre descripción de lo que es el amor, casí nadie nos describe lo que significa el verdadero amor. No nos queda de otra más que practicarlo todos los días y a cada momento.

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