Amigas, hoy quiero extender mis felicitaciones a cada una de ustedes simplemente por ser.
Todos los días nos levantamos con la idea de hacer algo nuevo, algo diferente, algo que nos haga trascender en la vida, dejar un legado tangible que otros puedan reconocer en algún momento; pero yo quiero decirles que ya lo están haciendo, cada una a su manera muy particular.
Las que son mamás y se esmeran por educar a sus hijos con todo su amor para que se conviertan en personas de bien, si además son profesonistas y dan cada día lo mejor de sí en sus trabajos, si hacen pequeñas cosas con la esperanza de cambiar al mundo, cuando se entregan y comprometen en cada aspecto de su vida comenzado por ustedes mismas, ya están trascendiendo. Por favor, continuen así, luchando, esforzándose cada día por ser mejores personas.
Hace algunos días estuve reflexionando en relación al enorme compromiso social que tenemos las mujeres. Curiosamente, llegué a la conclusión de que nuestra sociedad sigue depositando en nosotras las tareas más difíciles, pero también las más hermosas y que en consecuencia, al asumirlas con responsabilidad tenemos en nuestras manos las herramientas para hacer de nuestro entorno un lugar mejor.
Por eso, amigas aplaudo y respeto la labor que cada una de ustedes realiza día a día, admiro sus esfuerzos y doy gracias porque me doy cuenta de que cada vez somos más las mujeres que estamos decididas a ser mejores personas, no con la finalidad de encontrar en ello recompensas materiales, sino con la intención de entregar al universo lo mejor de nosotras.
Agradezco, también, que estamos despertando a una nueva consciencia, de forma que dejamos de percibirnos como rivales y encontramos entre nosotras mismas las fortalezas que necesitamos, estamos asumiendo el gran poder que podemos tener cuando nos encontramos unidas, ¡Estamos sumando! Ojalá pronto todas entendamos que nuestras diferencias pueden llegar a convertirse en complementos para seguir creciendo.
Vamos por buen camino, amigas. Siempre que tengamos duda o sintamos temor, recordemos que somos seres tan grandiosos que tenemos la hermosa capacidad de resurgir del dolor, lo hemos hecho tantas veces . . . sólo piénsenlo, ¿cuántas veces hemos sentido que se nos acaba el mundo y hemos vuelto a empezar con mayor fuerza?
Comentarios
Gracas por tu comentario, Miranda. Me parecen hermosas y sabias tus palabras. Te mando un gran abrazo y te deseo todo lo mejor.