Hay una habilidad que muchas niñas desarrollan sin que nadie se las enseñe: la de observar cómo se comportan las demás y replicarla con una precisión que parece natural. Sonríen cuando toca sonreír. Responden cuando se espera que respondan. Partici
Hay una habilidad que muchas niñas desarrollan sin que nadie se las enseñe: la de observar cómo se comportan las demás y replicarla con una precisión que parece natural. Sonríen cuando toca sonreír. Responden cuando se espera que respondan. Partici